Martes 10 Diciembre 2019

El mexicano Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad de México (2006-2012), fue arrestado en Dallas, Texas (EU) y acusado de narcotráfico y de aceptar sobornos de Joaquín Guzmán El Chapo, líder del Cártel de Sinaloa, para permitirle operar con impunidad en el país.

La Fiscalía federal para el Distrito Este de Nueva York busca extraditar al mexicano a Nueva York, para enfrentar los cargos.

“García Luna está acusado de aceptar millones de dólares en sobornos de El Chapo Guzmán mientras controlaba a la Policía Federal, en momentos en que era responsable de la seguridad pública de México,” indicó el fiscal federal Richard P Donoghue.

De acuerdo con la acusación, entre 2001 y 2012 García Luna recibió ese dinero a cambio de brindar protección al Cártel de Sinaloa para sus actividades de narcotráfico.

Entre 2001 y 2005, el acusado dirigió la Agencia Federal de Investigación (AFI) de México (creada en 2001 bajo la Presidencia de Vicente Fox, que le nombró al cargo) y de 2006 a 2012 fue el secretario de Seguridad Pública, quien controla la Policía federal, bajo la Presidencia de Felipe Calderón.

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De acuerdo con la acusación, con el pago de los sobornos el cártel podía pasar con seguridad sus cargamentos de drogas, así como obtener información sensible de seguridad sobre las investigaciones que se hacían del Cártel de Sinaloa y de otros carteles rivales, facilitando así la importación de múltiples toneladas de cocaína a EU.

En dos ocasiones el cártel le entregó personalmente el dinero del soborno en dos maletines que contenían entre 3 y 5 millones de dólares.

Durante el juicio a El Chapo en Nueva York, uno de los testigos, Jesús El Rey Zambada, exjefe de operaciones del Cártel de Sinaloa y preso en EU, aseguró que había sobornado a García Luna, con quien dijo se había reunido en un restaurante en dos ocasiones, y que en cada una de ellas le había entregado dinero.

La primera ocasión, según Zambada, fue en 2005, cuando García Luna era el jefe de la AFI, y el segundo al año siguiente, tras haber aceptado el puesto de Seguridad Pública.

La acusación en su contra señala que mintió sobre sus pasados actos criminales a favor del Cártel de Sinaloa.

De ser hallado culpable en los cargos de conspiración, García Luna enfrentará una sentencia obligatoria mínima de 10 años de prisión, y máxima de cadena perpetua.