Sábado 09 Mayo 2026

El sector pesquero de los municipios de Champotón, Seybaplaya, Campeche y Carmen enfrenta una parálisis operativa derivada de la convergencia de la veda del camarón siete barbas y un presunto derrame de hidrocarburos en la Sonda de Campeche.

Desde el pasado 1 de mayo, el inicio de la restricción oficial para la captura de camarón —que se extenderá hasta finales de septiembre— ha dejado sin su principal sustento a miles de familias, en un periodo que ya presentaba una baja productividad en otras especies.

La presencia de residuos de hidrocarburos en las costas campechanas ha forzado el cese de actividades en los principales puertos del estado.

A la limitación legal se suma la documentación de contaminación por petroquímicos en zonas críticas como Playa Guadalupe y El Tortuguero, donde los pescadores han localizado restos de chapopote que inutilizan las redes y dañan el equipo de trabajo.

Representantes del sector, como José del Carmen Uicab Fernández, advirtieron que la mancha de crudo ha provocado el desplazamiento de especies como el pulpo y el pescado de escama hacia aguas más profundas, lo que en los hechos ha detenido cualquier posibilidad de captura comercial y ha generado desconfianza entre los consumidores locales.

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Ante la falta de ingresos, las cooperativas pesqueras han cuestionado la vigencia de los estudios técnicos que sustentan las vedas, señalando que tienen más de 25 años de antigüedad y no reflejan la realidad ambiental actual.

En medio de esta crisis, los pescadores exigen la intervención inmediata de las autoridades federales y estatales para agilizar apoyos económicos y atender la emergencia ambiental, denunciando que, pese a los reportes de monitoreo oficial, la actividad en las comunidades permanece estancada y sin expectativas de recuperación a corto plazo.