**En este centro de abasto se reúne la mayor parte de los clientes de la zona sur para adquirir desde alimentos hasta satisfacer una cuota de esoterismo Manuel CUATZO GRITOS DE hombres y mujeres invitando a los transeúntes a comprar, música a todo volumen de diferentes géneros que en la confusión se mezclan. La calle 4 Sur repleta de camionetas mientras son descargadas, microbuses subiendo pasaje y autos particulares. En el sur de la ciudad, en la colonia Bugambilias, se ubica uno de los centros de abasto más representativos de Puebla: el mercado Zapata. “Yo compro aquí porque me sale más barato que en los supermercados. Además, encuentro cosas que allá no venden. Ahorita por ejemplo voy a comprar un tecito para los nervios, y allá nada más tés de manzanilla o limón”, destacó doña Isabel, una mujer de la tercera edad, que caminaba sola por los pasillos del mercado, con una bolsa de costal, un rebozo enrollado en su cabeza y la espalda encorvada por la edad. Frutas, verduras, carnes, en una sección, ropa y calzado por otra, y al azar, pueden encontrarse dulces y piñatas, artículos de herrería o construcción, utensilios de cocina, mochilas, carbón, revistas usadas, e incluso productos esotéricos y plantas medicinales. Más de doscientos locatarios son los que conviven día con día en el mercado. Un mercado que ha vivido en los últimos años conflictos entre las organizaciones de comerciantes, 16 de Septiembre y la 28 de Octubre, sobre todo por la invasión de lugares y permisos de construcción. Lugar que hace años se tuvo que sobreponer a un incendio que devasto el sector de comercios de dulces, aguas de sabores, discos y películas, entre otros artículos. Competencia A través del programa del Ayuntamiento municipal nombrado “Mercados poblanos, lo mero nuestro”, el mercado Zapata obtuvo apoyo en infraestructura, iluminación, techos, contenedores de basura y pisos, por lo que en palabras de algunos comerciantes, “lo puso a competir con otros mercados como el Independencia, el 5 de Mayo, el Morelos, el Zaragoza o el de La Popular”. En los últimos años, el crecimiento de los supermercados ha hecho mella en la economía en este tipo de lugares, que algunos asiduos compradores, como el señor David Juárez, apunta que se trata de sitios representativos de México, que hay que cuidar, y en los que las personas deben seguir comprando, “para mantener esto, que es un tradición, por encima de los supermercados”. Por su parte, una vendedora, doña Refugio, destacó que contrario a los grandes supermercados, los mercados tienen identidad: “Estos lugares tiene mucha identidad, aunque se vendan las mismas cosas no es el mismo precio y la misma calidad. Aquí tu puedes escoger a quien le vas a comprar y cuál va a ser tu vendedor”. También hay puestos de comida, chalupas, cemitas, pelonas, molotes, elotes, esquites, caldos del día; zonas donde algunos encuentran limpias, aunque es inevitable el volar de algunas moscas, las esquirlas del hedor de pescaderías y carnicerías. Zona eotérica Hay algo más, vendedores de lo esotérico. “A mi puesto vienen personas de todas las clases y a buscar todo tipo de cosas, desde velas y milagritos hasta hierbitas para limpias o tés, vienen a buscar de todo. Hay quienes han venido a pedirme amarres o magia negra, yo no le hago a eso, ni a eso ni a lo de la Santa Muerte, pero mucha gente cree que sí y lo ve con malos ojos”, comentó una vendedora que prefirió omitir su nombre. Pero la aglomeración de tanta gente ha traído problemas, uno de ellos, quizás el más importante: la delincuencia. Al respecto Pedro Romero, un visitante del mercado recordó, “ya tiene años, pero fue como por el 14 o 20 de diciembre. Dejé mi camión estacionado ahí donde para la ruta 54, venía a comprar las cosas para el nacimiento y nada más me tardé 10 minutos, a lo mucho un cuarto de hora, y cuando regresé ya habían abierto el camión y se habían llevado el estéreo. Yo digo que ya nada más están checando ahí”. El mercado Zapata aguarda gran número de clientes de la zona, donde encuentran una mezcla de productos para satisfacer desde antojos musicales a los de alimentos de cocineras tradicionales. |