| La extracción de material en el ejido de Santa María Ixtiyucan, en Nopalucan, carece de un Manifiesto de Impacto Ambiental; desde 2012 realizan excavaciones Carlos ROCHA La empresa Codesa carece de permisos federales para la extracción de tierra en el municipio de Nopalucan, que sirven para edificar la obra de Audi, aunque sí cuenta con una autorización expedida en octubre del 2013 por las autoridades estatales a pesar de que las labores de excavación iniciaron desde un año antes. Es así como las 500 hectáreas del ejido de Santa María Ixtiyucan, que se han convertido en un banco de materiales para abastecer la obra civil de Audi, carecen de un Manifiesto de Impacto Ambiental que debe otorgar la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). El Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA) es el documento que un particular, institución de gobierno o empresa realiza ante la Semarnat, para analizar los impactos al medio ambiente que ocasionará un proyecto. Destaca que en ninguna Gaceta Ecológica de la Semarnat, desde enero del 2012 hasta diciembre del 2013, se tiene registro de algún proyecto relacionado con Santa María Ixtiyucan, mientras que el único que refería a Nopalucan era una planta tratadora de agua el cual fue rechazado por la dependencia federal. En cambio, la Secretaría de Desarrollo Rural y Ordenamiento Territorial (SDROT) del estado, a petición de la Secretaría de Infraestructura, concedió la autorización número SDRSOT/1141/13 para la obra Habilitación del Banco de Tiro denominado Ixtiyucan, ubicado en el municipio de Nopalucan, estado de Puebla De acuerdo con la Semarnat, un “banco de tiro” o de “desperdicio” es un depósito de material sobrante, sin embargo en Ixtiyucan no es un depósito, sino bancos de tierra que han sido extraídos desde finales el 2012, según han denunciado pobladores de esta localidad desde hace dos años. El permiso concedido en octubre del 2013 por la dirección de Gestión Ambiental de la SDROT, se dio un mes después de que el Consejo de Arqueología del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) aprobó el proyecto denominado: Prospección, Supervisión y Rescate Arqueológico en el Área que Ocupa la Planta Audi, su Banco de Materiales y Obras Colaterales, con el objetivo de estudiar la zona que estaba por desaparecer y en donde habían hallado restos fósiles y arqueológicos. Desde finales del 2012, pobladores de Nopalucan denunciaron excavaciones de más de 40 metros de profundidad causados por la empresa Construcciones y Desarrollos Inmobiliarios Santa Fe (Codesa) que trabaja en la edificación de cimientos de para la planta automotriz Audi que se construye en San José Chiapa. Como desde hace dos años, los pobladores de este municipio insistieron en fecha reciente a este rotativo, en que las excavaciones a más de 50 metros de profundidad están causando problemas ambientales, riesgos de protección civil y pérdida del patrimonio histórico por las aldeas olmecas, toltecas y chichimecas que ahí abundaron, según explicaron arqueólogos del INAH que trabajan en la zona desde septiembre del 2013. Pobladores del barrio de San Sebastián, que se encuentra a escasos 300 metros de las excavaciones profundas que asemejan un estadio de futbol, reconocen que ejidatarios fueron obligados a vender. Evelio Mendoza, campesino de la localidad, indicó que los dueños que sí aceptaron vender obtuvieron entre 3 y 5 millones de pesos por sus tierras. “La mayoría se fue del municipio; otros hacía tiempo que dejaron de habitar ahí y les fue fácil deshacerse de esas tierras. Pero otros más decidieron no vender”, explica. Sin embargo, Codesa aplicó la estrategia común entre quienes se resisten a vender sus predios, que es comprar todos predios que están alrededor y cercarlos, haciendo que sea imposible cruzar a sus terrenos. En un recorrido realizado por El Popular, diario imparcial de Puebla, por la zona destruida, se comprobó cómo han desaparecido hectáreas de cerro y quedan algunas islas de tierra en medio de la explanada y por la altura es imposible acceder a ellas. |