Habitantes de la ciudad de Puebla asistieron a un espectáculo; mientras unos argumentaron estar a favor, otros no lo avalan David PORTILLO Aunos días de que concluyan las últimas funciones del circo con animales en la ciudad de Puebla, los espectadores criticaron la medida de prohibir el uso de animales en el mismo, mientras que otros destacan la ley, al expresar que el show puede seguir con su atractivo si los cirqueros realizan nuevas maniobras. “Puede haber diversión sin animales. A comparación de antes, que había más animales, ahorita son pocos los que tienen, pero si puede haber circo sin animales, nosotros estamos a favor de que no haya”, señaló Óscar Vera, habitante de la Angelópolis que acudió a un espectáculo de circo en compañía de su familia. Durante las funciones que se llevan a cabo en un circo que se instaló en la zona de Plaza San Pedro, y que será el último en el que se usen animales en la ciudad de Puebla, se cuenta con más de 20 interacciones hacia el público, además, los asistentes en todo momento mostraron su agrado a las diferentes actividades circenses que se realizan en el espectáculo. Además, en la presentación niños y niñas en todo momento fueron partícipes de los actos, pues su participación estaba incluida dentro del script. Cabe señalar que fue a través del espectáculo Frozen como los infantes participaron, ya que tenían que buscar al hombre de nieve Olaf entre las butacas. Durante el mismo show, no podía quedarse atrás el espectáculo de los payasos, quienes en algunas de sus intervenciones más aplaudidas provocaron la risa de todos los asistentes cuando molestaban al presentador, quien trataba de darles trabajo de artistas y los graciosos lo hacían de una manera chusca con un toque femenino. Los momentos de mayor tensión fueron con los malabaristas y trapecistas, quienes con sus cuerdas hicieron que la gente se llevara las manos a la cara o gritaran por el alto riesgo que requieren sus actos, al final eran reconocidos con aplausos que hacían mantener a los espectadores atentos a toda la función. Entre las pocas intervenciones de animales en escena aparecieron dos llamas y camellos con su domador, aunque éstas no hicieron algún espectáculo fuera de lo normal, llamaron la atención de los niños, pues no faltaron las expresiones que decían: “El camello es de los Reyes Magos”. Said Díaz, espectador del show de circo, comentó que “los animales son el alma de los circos, estoy en contra de que los hayan prohibido, son importantes para el espectáculo, es una tradición que ya tenemos desde muchos años atrás”. Ante las pocas funciones que restan en la capital poblana de ver a animales en una carpa, durante el intermedio gran parte de las personas no perdieron la oportunidad de bajarse a tomar la foto con uno de los siete tigres blancos que participaron en escena. “No sé por qué los prohibieron, hay buen manejo de los animales, yo creo que es permisible que sigan estos espectáculos con los animales, que están bien alimentados y lucen. La gente los quiere más. Ahora si siguen los circos deberán ingeniárselas, porque se les quita una buena parte de la emoción a la que nos tienen acostumbrados desde hace muchos años, por ejemplo, la gente puede bajarse a tomar fotos con el tigre blanco”, comentó Jesús Hernández. El cierre con broche de oro de la función fue el espectáculo de los siete tigres blancos que permanecieron enjaulados para seguridad del público, mientras que su domador les daba indicaciones para realizar sus diferentes actos, tales como pararse en dos patas, sentarse en un banco o atravesar un aro de fuego. Pocos felinos cruzaron, pero fue suficiente para poner de pie a los espectadores, sobre todo al público infantil. |