| Con procesiones, penitencias y la representación de la Pasión de Cristo, Puebla se ha hecho notar; en todo el estado se llevan a cabo diversas actividades que atraen A turistas tanto del país como del extranjero Mario GALEANA Puebla es uno de los estados donde se realizan las más importantes celebraciones religiosas durante Semana Santa no sólo a nivel nacional, sino en el mundo entero. A lo largo y ancho de la entidad, millones de poblanos alzan la fe al cielo y realizan distintas actividades, que van desde procesiones y dolorosas penitencias, como la de los engrillados de Atlixco o la de Viernes Santo en la capital, hasta representaciones de la Pasión de Cristo, como la de la junta auxiliar Ignacio Romero Vargas o la del municipio de San Andrés Calpan. No cabe duda que tanto en las zonas urbanas como en las más paupérrimas del estado la vida y muerte de Jesús sigue siendo uno de los momentos más importantes para los poblanos que rinden homenaje, por lo menos durante siete días, al dolor y a la sangre que lavó, según consideran, los pecados del mundo. Procesión del Viernes Santo Será durante el próximo 3 de abril, día indicado como Viernes Santo, cuando una de las procesiones más importantes en América Latina cumpla su edición número 24. Casi 150 mil personas se tienen contempladas para dicha celebración, donde las imágenes de la Virgen de la Soledad, el Jesús de las Tres Caídas, la Virgen de los Dolores, el Jesús Nazareno de los Milagros y el Señor de las Maravillas recorran el Centro Histórico, gracias a los porteadores que hayan resultado “bendecidos” con tal labor. Aunque desde el siglo 16 Puebla era escenario de dicha procesión, en 1861 las Leyes de Reforma interrumpieron indefinidamente el recorrido realizado en la capital, y fue hasta 1992 cuando los fieles pudieron reiniciar la marcha, aunque sólo enfocándose al Viernes Santo. Los engrillados de Atlixco Descalzos, con pesadas cadenas, encapuchados, con coronas de espinas así como aguates en los brazos y codos, cientos de hombres “comparten” el dolor que Cristo vivió durante su Pasión, al recorrer por más de 5 kilómetros la ciudad de Atlixco. Sea para dar gracias a los favores recibidos durante el año o para pedirle a Dios interceda por ellos y alivie su dolor, los engrillados cruzan el umbral del dolor y cumplen la manda preparándose, antes, de forma espiritual y física, hasta llegar al Templo de San Francisco. Representaciones de la vida y muerte de Jesús De igual manera, son populares las representaciones del viacrucis en las juntas auxiliares Ignacio Romero Vargas y San Felipe Hueyotlipan, así como también las de las localidades de Tonantzintla, ubicada en San Andrés Cholula, Calpan y Amozoc. Cada una de ellas conglomera a miles de asistentes y se realizan a través de la participación de cientos de actores que durante meses se preparan para escenificar la Pasión de Cristo. En la junta auxiliar Ignacio Romero Vargas, por ejemplo, la representación alcanzará su edición número 55, para la cual se espera la visita de más de 20 mil asistentes, que son testigos de distintos pasajes bíblicos contenidos en el Antiguo Testamento, así como el nacimiento de Cristo, diversas etapas en la vida de Jesús, culminando finalmente con la Pasión. Altares de Huejotzingo Hasta el Miércoles Santo, en el municipio de Huejotzingo la gente monta cinco altares diferentes en representación al Señor del Consuelo, de las Tres Caídas, del Dulce Nombre, del Santo Entierro y del Perdón, para los cuales invierten más de 30 mil pesos. La tradición, que data desde el año 1950, prosigue hasta el Jueves Santo, cuando la plaza central de Huejotzingo se convierte en el escenario de dos altares monumentales que llegan a medir hasta 6 metros de ancho por 14 de largo, y en donde se exponen las imágenes del Señor de las Tres Caídas y del Señor del Dulce Nombre, lugar donde se lleva a cabo la misa del lavatorio de pies de los apóstoles. Alfombras en San Pedro Cholula Durante la noche del Jueves y la madrugada del Viernes Santo, los cholultecas montan una alfombra artesanal de aserrín que llega a medir más de 170 metros de largo por 7 de ancho, y en donde se usan cerca de 3 mil kilos de aserrín teñido de colores y brillantina. Por el gran tapete multicolor desfilan, durante el Viernes Santo, cerca de 15 imágenes religiosas durante la Procesión de las Tres Caídas, hasta llegar al Convento de San Gabriel. Huevos de pascua en Chipilo Localizada a tan sólo 12 kilómetros de la capital, la pequeña ciudad de Chipilo ha mantenido, desde la llegada de los italianos, la tradición de regalar huevos pintados a niños cada Domingo de Pascua. Los adultos regalan hasta cinco huevos de pascua a sus ahijados, y en ellos se pueden colocar chocolates, dulces o cualquier otro tipo de obsequio que se desee, conmemorando así la Resurrección de Jesucristo. Feria de la Flor de Huauchinango Enclavado en la Sierra Norte del estado, el municipio de Huachinango es escenario de la tradicional Feria de la Flor, celebración que se realiza desde el año de 1938 y conjuga el paganismo y el catolicismo entre el segundo y tercer viernes de Cuaresma. En Huauchinango o el “Lugar rodeado de árboles”, la Feria de la Flor conlleva la premiación de las flores más raras y bellas de la región, así como también la exhibición de artesanías regionales, y grupos de danzas tradicionales como la de Los Acatlaxques o Los Voladores. Ferias y festivales de la Sierra Norte De igual manera, diversos municipios ubicados en la Sierra Norte del estado aprovechan la celebración de Semana Santa para llevar a cabo procesiones y ritos católicos, pero también festivales gastronómicos y ampliamente culturales. Tal es el caso del Festival de Semana Santa de Pahuatlán, que inicia con el tradicional Domingo de Ramos y concluye con el Domingo de Resurrección y que, sin embargo, en sus últimas ediciones ha incluido conciertos de jazz, exposiciones, danzón, baile y hasta jaripeo. Mientras tanto, la Semana Santa también es detonante de la Feria del municipio de Atempan, fiesta patronal en honor al Santo Entierro, en la iglesia del Calvario, y donde también se escenifica la Pasión de Cristo. Asimismo, en el neblinoso y mágico pueblo de Xochitlán de Vicente Suárez se llevan a cabo la representación del viacrucis y otros pasajes litúrgicos, pero para atraer a los casi 10 mil asistentes que las autoridades prevén para dichas fechas, se celebrará también un festival de Huapango durante el Sábado de Gloria y, para finalizar, el Domingo de Resurrección la escuela de música municipal daráun magno concierto. En los linderos de la misma Sierra Norte, la localidad de Nanacatlán, en Zapotitlán de Méndez, prepara las festividades para la Semana Magna del catolicismo, aunque en dicha población el antiguo rito sirve, además, para asegurar buenas cosechas desde el inicio de la época de siembra, incluso fue documentado. Fiesta en la Mixteca poblana La Semana Magna también alcanza a las localidades de la zona Mixteca, como San Jerónimo Xayacatlán, en Acatlán de Osorio, que celebraron durante el pasado viernes 21 de marzo la Feria del Cuarto Viernes de Cuaresma, en honor al Señor de la Clemencia. |