Lunes 04 Mayo 2015
En tres demarcaciones donde hay yacimientos hasta la fecha no han visto un beneficio de ningún tipo; acusan que las carreteras están fracturadas por el paso de los camiones de la paraestatal y no repara el daño Carlos ROCHA  Petróleos Mexicanos (Pemex) posee mil 111 yacimientos de hidrocarburo en tres municipios del extremo norte de Puebla: Venustiano Carranza, Francisco Z Mena y Pantepec; a lo largo de 50 años, habitantes de esta región han cosechado, pastoreado y desarrollado sus vidas entre derrames de combustible, carreteras fracturadas por el paso de camiones y recientemente escasez de agua y descuentos en la nómina de los ayuntamientos por la caída en el precio del barril de petróleo. Pero los habitantes de la región más alejada del estado no conciben que haya ajustes en los presupuestos por el precio del hidrocarburo, pues ellos conviven todos los días con el paso de pipas que recorren sus caminos para recoger el petróleo que se extrae durante las 24 horas todos los días del año. En información dada a conocer por Pemex a través de la solicitud número 1857500055215, la paraestatal hizo público que en lo que hace al Activo de Producción Aceite Terciario del Golfo, el cual se extrae de estos tres municipios, existen 511 pozos en el municipio de Venustiano Carranza, 202 en Francisco Z Mena y 19 en Pantepec. Pero además de los 732 pozos, existen 246 bombas en activo que se mueven automáticamente para extraer carburantes a profundidades que van de los 5 mil hasta los 45 mil metros, según calculan directores de Protección Civil de estos municipios. Las bombas, que se conocen entre las comunidades como bimbas, están distribuidas en diferentes terrenos de la Sierra Norte de Puebla y radican 246 en Venustiano Carranza, 125 en Francisco Z Mena y 19 en Pantepec. Pero el número de pozos y bimbas es desconocido todavía tanto por pobladores como por autoridades municipales, a pesar de que por lo menos el Ayuntamiento de Venustiano Carranza se autonombró “La capital del petróleo poblano”. Cae el barril, cae la nómina Macario Aparicio Juárez, director de Protección Civil de Venustiano Carranza, sabe que en esta región del estado donde los rayos del sol son constantes y las lluvias muy escasas, su labor se limita a ubicar los diferentes derrames de aceite que se puedan producir. En lo que va del 2015, explica en entrevista, ha detectado por lo menos tres derrames, sin embargo, no recuerda los sitios exactos donde se han tronado las tuberías, sólo sabe que uno afectó un río y otro más un pedazo de carretera; del tercero prefiere no abundar. Aparicio maneja la ambulancia del Ayuntamiento, es de los pocos vehículos que mantiene servibles la capital poblana del petróleo, y sabe que como pueden surgir emergencias médicas, sólo acude a los derrames para ubicarlos y avisar a la unidad de respuesta rápida de Pemex, aunque ya no se espera a que lleguen. Poco sabe sobre el presupuesto que procede del gobierno federal, el cual tuvo recortes por el bajo precio en que cerró el barril del petróleo el año pasado y que se ha mantenido así durante el presente 2015. Lo que tiene claro es que su presidente municipal, Rafael Ávila Valencia, el tercero consecutivo de la familia que es alcalde, les informó que para que no hubiera despidos se implementó un esquema laboral donde mensualmente se pagaría la mitad a la base de trabajadores. “Aquí no hubo despidos, más bien ha habido descansos”, explica el director de Protección Civil, “descansos de 15 días al mes”, reconoce con ironía. Luego, al preguntarle sobre la explotación y extracción que realiza Pemex en su población explica: “es un buen proyecto, pero ahorita está difícil. Pemex no ayuda mucho, no nos apoya”. Les preguntaron y ya no hay agua Daniela Cruz, maestra del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA) en la comunidad de Villa Lázaro Cárdenas, también en la capital poblana del petróleo, recuerda que en el 2009 unas personas pasaron a preguntar si estaban de acuerdo con que se instalaran las plataformas petroleras. Asegura que ella dijo que no, sin embargo, también reconoce que la encuesta era atractiva, pues prometieron remodelar escuelas y arreglar los caminos. Ahora sólo las escuelas públicas han sido pintadas, gris y blanco es la combinación constante, pero el común denominador son los logotipos de Pemex en todas las paredes y puertas de los diferentes planteles de la región, todas las primarias y las pocas telesecundarias que existen. Bernardino Islas, inspector de la comunidad de San Diego, en Venustiano Carranza, considera que el problema más grave que se ha registrado desde que llegó Pemex es que el agua escasea. Recordó que les aplicaron una encuesta donde prometieron mejores caminos, pero ahora las carreteras que en un principio arregló la paraestatal se han acabado por sus mismos camiones. “En las exploraciones que ellos hacen el agua se seca, se va. Antes eso nunca pasaba. Además, aquí nos instalan unas máquinas así grandotas como ruedas, pero grandes que vibran, y según ellos es para que el petróleo se vaya para donde están sus pozos. Pero yo digo que también ahí se va nuestra agua”, explicó el inspector. Pagan con gasolina En el municipio de Francisco Z Mena Pemex ha apoyado al Ayuntamiento con litros de gasolina, el alcalde Víctor Vargas García explicó que al paso de un año y después de varias gestiones, la paraestatal le concedió 50 mil litros de diesel y 50 mil litros de gasolina. Además de esto, como parte del Programa de Apoyo a la Comunidad y Medio Ambiente (PACMA) el cual “fortalece la relación con las comunidades donde realiza sus actividades”, según se explica en la página de internet de Pemex, se otorgaron dos domos para escuelas. Sin embargo, Víctor Vargas aclara que se han solicitado por lo menos 10 obras, principalmente pavimentaciones y repavimentaciones, de las cuales Pemex sólo ha concedido los domos para escuela. Por si fuera poco, en febrero pasado una pipa de Transportes Especializados de Toluca SA de CV (Tetsa), empresa subcontratada por Pemex, se volcó en la carretera y derramó por lo menos unos 20 litros de carburante y contaminó el río Pantepec, derivado de ello cerca de 7 mil personas quedaron sin agua y murieron alrededor de 40 cabezas de ganado, informaron pobladores de Los Naranjos, comunidad más cercana donde sucedió el percance. Hasta la fecha, la empresa todavía no termina de resarcir el daño y Pemex sólo hace responsable a Tetsa. Víctor Vargas, alcalde emanado del Partido de la Revolución Democrática (PRD), y que fue el único que concedió entrevista de los tres ayuntamientos para efectos de esta publicación, tiene la esperanza puesta en que con las modificaciones secundarias de la Reforma Energética, se apoye más a los municipios. No obstante, reconoce que desde ahora la presencia de la empresa norteamericana Halliburton es más constante. Otoniel Marmolejo, director de Protección Civil de Z Mena, calcula que por lo menos el 80 por ciento de los pozos y bimbas son explorados y explotados por personal de Halliburton, quienes permanecen en periodos de 15 días en las plataformas estudiando el comportamiento de la extracción, hasta que llega otro grupo a reemplazarlos.