Sábado 04 Julio 2015
Aunque el sitio, que también fungió como cine, tuvo gran auge en la primera mitad del siglo pasado, en la actualidad eventos escolares o coronaciones de reinas acaparan el lugar. Míriam PEDRAZA Corresponsal DSC03204A finales del siglo 19, la fábrica El Carmen, también conocida como San Martín, una importante textilera tanto a nivel local como nacional, abrió sus puertas en Texmelucan; la relevancia de esta compañía fue tal que “fundó” una ciudad obrera a su alrededor. Así, se requirió de la creación de un complejo para los sindicalizados de aquel entonces, el cual incluía un cine que a la vez fungía como teatro, nombrado “Pedro Infante” en honor al reconocido cantante y actor nacido en Mazatlán, Sinaloa. Durante la primera mitad del siglo 20 el inmueble gozó de gran popularidad entre los pobladores de San Martín Texmelucan, sin embargo, en la actualidad permanece en el olvido. A decir del cronista Jesús Contreras Hernández, la causa es el escaso interés de la ciudadanía en el teatro. No obstante, se realizan trabajos para reactivar el lugar. La historia El teatro “Pedro Infante” se encuentra en La Villa, o colonia El Carmen, en Texmelucan. A simple vista resaltan su peculiar arquitectura así como murales del artista plástico Enrique Benítez Nieto. Su construcción se llevó a cabo debido a la fructífera etapa del sindicalismo en la ciudad, la cual se dio alrededor de los años 20 del siglo pasado; con la intervención del sindicato Mártires 7 de Enero se creó un complejo, el cual incluía casas, escuela, baños públicos, capilla, canchas deportivas, salón social y un cine. La intención era que fungiera también como teatro, lo cual se pueda apreciar aún en sus derruidas instalaciones: butacas, gradas, lunetas y palcos, taquillas, escenario y bambalinas, habitación de controles para los filmes, baños e incluso una dulcería, desgastados por el paso de un siglo. Aunque deteriorada, aún se puede observar la vieja planta de luz que permitió y facilitó la proyección de películas, en su mayoría nacionales, aunque en ocasiones se proyectaban algunas extranjeras, incluso al final de sus días como cine se llegaron a exhibir cintas para adultos. La debacle Durante muchos años, obreros y sus familias abarrotaron las instalaciones del cine “Pedro Infante”, sin embargo, no se trataba de la única sala de proyecciones de la ciudad, pues poco después comenzó a competir con los cines Avenida y México, destinados a la ciudadanía en general. La situación referida perduró hasta la década de 1980, cuando llegaron al municipio las grandes cadenas y su tecnología, lo que llevó a la desaparición de los cinemas Avenida y México. A principios del nuevo milenio se dejaron de proyectar filmes en el “Pedro Infante”, convirtiéndose así en el único teatro del municipio, incluso el inmueble fue ocupado como albergue —durante año y medio— para alumnos de la escuela secundaria federal número 2. Sin embargo, la realización de obras tampoco fue “el fuerte” del lugar, pues allí se llevaban a cabo eventos como coronaciones de reinas y festivales de escuelas, no sólo del municipio, sino de toda la región. A consideración de Jesús Contreras Hernández, cronista oficial del municipio y coordinador del Consejo de la Crónica, es el escaso interés de la ciudadanía en las puestas teatrales lo que ha llevado al lugar a su debacle. No obstante, aún hay una esperanza para el teatro “Pedro Infante”, se trata de un grupo cultural que en conjunto con miembros del sindicato Mártires 7 de Enero, buscan rehabilitar el lugar mediante la realización de diversas actividades.