Lunes 14 Septiembre 2015
​Carlos ROCHA CEDHLa Comisión Estatal de Derechos Humanos de Puebla (CEDH) aumenta su presupuesto cada año, al menos así ha sido en los últimos cinco, desde que Adolfo López Badillo es el presidente de este organismo público autónomo. Pero no ha habido presupuesto que alcance, pues cada año se registran recortes de personal y otros más han abandonado el organismo tras denunciar que la Comisión que preside López Badillo ha olvidado defender los derechos humanos. La Ley de Egresos del último lustro da cuenta que el presupuesto de la CEDH Puebla se ha incrementado hasta 2.3 millones de pesos desde que inició la gestión del actual comisionado y la plantilla laboral se ha reducido un 40 por ciento, según ha reconocido el propio ombudsman. De acuerdo a las últimas cinco leyes de egresos el presupuesto a la CEDH ha sido: 21 millones 234 mil 470 pesos en 2015, 20 millones 716 mil 632 pesos en 2014, 20 millones 16 mil 631.80 pesos en 2013, 19 millones 16 mil 631.80 pesos en 2014 y 18 millones 881 mil 335.53 pesos en 2011. Sin embargo, no hay presupuesto que alcance a la actual administración de la CEDH Puebla que infla facturas y emite bonos para los más allegados al presidente Badillo, según confiaron en entrevista tres extrabajadores de la Comisión, algunos que fueron despedidos y otros que por ética salieron del organismo autónomo. Los entrevistados, que accedieron a hablar bajo el resguardo de su identidad, coincidieron en que el actual ombudsman tiene un total desinterés por los derechos humanos, lo califican como nefasto e informaron que por instrucciones de la Secretaría de Finanzas y Administración siempre ha tenido que despedir al personal. A detalle, una de las fuentes, expresó que cuando la CEDH cambió sus instalaciones hacia el Centro Histórico de la ciudad de Puebla, en febrero del 2013, la Casa Agustín Arrieta tuvo que ser fumigada y el costo real fue de 30 mil pesos, aunque en las facturas se apuntó que fueron dos eventos de fumigación por 100 mil pesos cada uno. Además de esto, se aprovechó el cambio de sede para comprar artículos de oficina y cómputo, algunos de los cuales nunca fueron vistos en las instalaciones de la Comisión, lo mismo pasó con vales de gasolina, y facturas de refacciones de vehículos que resultaban ser para personas ajenas al organismo. Para rematar, cada fin de año y en aras de terminarse el presupuesto asignado, se ordenaba al departamento de contabilidad efectuar “bonos” de 10, 20 y 30 mil pesos para el ombusdman y el primer visitador de la CEDH, Omar Siddhartha Martínez Báez. Cuando ya era el acabose, el personal del departamento de contabilidad fue despedido. A estos se suman el personal que laboraba en las oficinas regionales de los municipios de Cuetzalan del Progreso, especializada en grupos indígenas, y Rafael Lara Grajales, esta última especializada en atención a migrantes. El mes pasado el presidente reconoció que a principios del presente año se despidió al 40 por ciento de su personal: “Tenemos cerca de 42 personas cuando antes éramos casi 70. Hoy 42 personas absorbemos el trabajo de todos los que éramos antes”.​