Sábado 03 Octubre 2015
El mandatario rechazó que su administración tenga con­templados mayores apoyos para la empresa Guillermo CASTILLO Rafael Moreno Valle Rosas, gobernador del esta­do, confió en que la producción de la nueva camioneta Tiguan en Puebla, permita contrarres­tar un eventual despido de per­sonal en la planta Volkswagen en Cuautlancingo. El Sindicato Independiente de Trabajadores de Volkswagen (Sitiavw) advirtió que al menos mil 200 empleados ocasionales perderán sus lugares. Víctor Cervantes Rosas, exdirigente del gremio, explicó el miércoles pasado que los con­tratos de todos estos poblanos deberían terminar en diciem­bre de este año; pero ante la cri­sis internacional de la firma, su cese podría adelantarse. Cervantes Rosas aseveró que si la salida de los even­tuales no aminorará la pre­sión generada por una baja en la producción, se empe­zará con el recorte de subor­dinados sindicalizados con menos de un año de servicio. Sin embargo Moreno Valle insistió en que el prevé que con la inversión de 2017 para la nueva Tiguan, Volkswagen va a buscar mantener su planta laboral y “creo que es lo que está buscando hacer la empre­sa y es algo con lo que el sindicato va a tener que contribuir”. El mandatario rechazó que su administración tenga con­templados mayores apoyos para la empresa, salvo la com­pra de 200 vehículos para equiparlos como patrullas. “Básicamente, lo que yo he comentado es el respaldo para la empresa y la proba­bilidad de comprar algunos vehículos; pero en realidad, no hay más allá, al menos de parte del estado”, agregó que la compañía en México ofreció hacer todo lo posible por no reducir su planta laboral. El secretario de Competi­tividad, Trabajo y Desarro­llo Económico (Secotrade), Cabalán Macari Álvaro, dijo que la firma había contempla­do la posibilidad de realizar paros técnicos para lograrlo. Sin embargo, la empresa desmintió al funcionario y en contraste, anunció el cierre de su horario de trabajo sabatino. El corporativo alemán enfrenta una crisis, después que las autoridades de Esta­dos Unidos informaronque algunos de sus vehículos die­sel rebasan la cantidad de emi­siones contaminantes previs­tas por su ley y que la empre­sa había disfrazado el proble­ma al manipular los motores con un software especial.