René VALENCIA En la sociedad poblana aún se conserva la discriminación a personas que sufren discapacidad, sin embargo, el Colegio San Pablo AC de educación preescolar los incluye con otros niños para contrarrestar ese mal. Beatriz Eugenia Ahuactzin Miranda, quien es directora y fundadora del centro educativo expresó que su principal motor es ver crecer a niños con confianza y valores, debido a que ellos son el futuro del país. A pesar del éxito del que goza en la actualidad, no siempre tuvo una historia repleta de momentos afortunados. Hace tres años, Ahuactzin Miranda ejercía su licenciatura en administración, y a la par se ocupaba de la crianza y formación de su pequeño; las cosas cambiaron cuando presenció la educación que recibía su hijo, pues no considero se empleara la mejor técnica ni para él ni para sus compañeros. Así le nació la idea de especializarse en la docencia infantil, lo cual fue una grata sorpresa, ya que sin pensarlo si-guió el legado de su madre, quien también tiene un colegio. “No tenía contemplado hacer esto, pero vaya por cuestiones de destino sentí que mi vocación es estar al lado de los pequeñitos y formarlos, entonces todo fue muy rápido e increíble”, mencionó. Después de 10 meses de preparación decidió, a pesar de sentirse aterrada, invertir sus ahorros y sus conocimientos previos de administración para estructurar su sueño: el Colegio San Pablo AC. Los retos apenas empezaban; en el primer año sólo tuvo cuatro niños a su cargo, en consecuencia enfrentó complicaciones para hallar el personal capacitado en su programa de educación, y sobre todo aprender a ganarse la con-fianza de padres que se mostraban inseguros hacia un instituto nuevo. “Me asustaba que no funcionara, que no creciera la población, pero estaba convencida de que quería ver a los niños y a los papás tan contentos y agradecidos por lo que hacemos. Vale la pena”, agregó. La emprendedora detalla que el principal obstáculo que debió superar fue el convencer a los familiares de inscribir a sus hijos, tras conocer las diferentes técnicas del Colegio San Pablo, pues distan mucho de los métodos de enseñanza tradicional. En más de una ocasión los tutores se mostraron inseguros sobre las didácticas y juegos empleados pero Beatriz Eugenia Ahuactzin creyó con firmeza en la calidad que su sistema ofrece, el resultado se reflejó con el incremento de 30 alumnos en sólo un año. “El consejo es que debes creértela, porque a mí me decían estás bien joven, pero también debes sacrificar mucho tiempo, incluso a la familia, para saber encontrar tus talentos y reconocer en que eres bueno, para explotarlos”, por ello, “le diría a otras mujeres que no deben tener miedo, que lo único que deben hacer es esforzarse y superar todos los problemas para cumplir su sueño” El resultado La forma de trabajar las clases se basa en técnicas estadounidenses que funcionan mediante juegos que permite a los estudiantes además de aprender encaminarlos al desarrollo social. “Nos enfocamos en los sentimiento de ellos (los estudiantes) para detectar sus necesidades, porque el ambiente es muy importante para que los niños estén dispuestos a interactuar”, explicó. La empresaria comentó que por lo general cuando los padres interesados solicitan informes, lo primero que preguntan es cuánto cobran, por lo cual les solicitan visitar primero las instalaciones donde de forma puntual explican a detalle el programa que se empleara en la formación de sus hijos Durante este año su proyecto creció y es bien recibido por los que con antelación fueron escépticos, el logro obedeció a la implementación de talleres gratuitos de orientación para padres, los cuales tienen como propósito mejorar las relaciones familiares, además de entregarles dos evoluciones anuales sobre el desarrollo emocional de los pequeños. Dentro de las actividades con los padres de familia se les muestra a como ser incluyentes con otras personas, como con las personas de capacidades distintas, pues considera pertinente crear un ambiente libre de discriminación al reforzar valores. Ahuactzin Miranda busca para el siguiente ciclo escolar incrementar el número de inscritos además de la ampliación de sus instalaciones, pero sobre todo reforzar la felicidad de las familias que conforman la escuela. Por otra parte, invitó a otras mujeres a no temer y seguir sus sueños, pues lo único que puede suceder es que triunfen y se superen como seres humanos. “Sólo deben confiar en sus capacidades y que no tengan miedo, porque esos siempre van existir, pero debes enfrentarte a ellos sabiendo de que eres capaz”, concluyó. |