31 Julio 2016

Desde inicios del mes de julio, las madres trabajadoras pueden administrar sus 12 semanas de incapacidad para permanecer más tiempo cerca de sus hijos una vez que dan a luz, y traspasar una parte del periodo destinado al reposo prenatal, al posnatal.

La disposición federal consiste en solicitar la incapacidad con menor anticipación al parto, una vez que la madre se someta a exámenes médicos y lo reporte con su jefe, puede tomar como reposo hasta dos semanas antes de tener a su hijo y hasta 70 días con su recién nacido, antes de regresar a laborar.

Anabel Vélez Rodríguez, coordinadora Delegacional de Atención Médica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), explicó que las madres tienen que completar 84 días de incapacidad como periodo de reposo por el alumbramiento.

Antes, se tomaban más de 40 días previos al parto y el restante de manera posterior; ahora, las mujeres podrán solicitar descanso hasta 20 días antes del tener a su hijo y los demás días pasarlos con su bebé.

"Si su condición de salud lo permite y su empleador también está de acuerdo en que ella pueda disfrutar de esta incapacidad, el mayor número de días posterior al parto o la cesárea se otorga por dos semanas, o cuatro semanas, dependiendo el tiempo del parto y el resto lo disfrute contando con más tiempo para estar con su bebé"

Entre los principales objetivos de otorgar este derecho a las madres trabajadoras, se encuentra el promover la lactancia; ya que muchas madres trabajadoras tienen que dejar a sus hijos a la brevedad para seguir trabajando.

"Fue también una medida para favorecer a las mamás que no atendían su parto en las instalaciones del IMSS, que se atendían de forma privada y después del parto o la cesárea tenían que acudir con el médico familiar o al hospital para que les otorgaran la incapacidad. Ahora, el médico familiar les va a otorgar la incapacidad de manera previa para que no acuda a medicina familiar después del parto y tengan mayor reposo", concluyó.