Traspasar los límites en busca de criaturas, la convivencia y el aprendizaje en grupo es lo que buscan los fans y jugadores de la aplicación Pokémon GO, quienes cada día son más sociables, buscan ampliar su comunidad y con ello, sus formas de interacción como usuarios. Desde su faceta de Charmander, uno de los monstruos emblemáticos de la caricatura, Gabriel Juárez afirma que no ha pasado por situaciones extremas a causa del juego; sin embargo, tuvo un rato incómodo cuando un encargado de seguridad le negó la entrada a la zona de Los Fuertes por llevar un disfraz, pues pensó que ingresaba con sus amigos para pedir dinero. "Un policía nos quería sacar porque como venía caracterizado me dijo que estábamos pidiendo dinero y me dijo que si me podía quitar (el disfraz). Tuvimos esa mala experiencia hace rato, porque no se vale que vengamos a divertirnos y los policías quieran sacar provecho de algo", relató el joven de 18 años. Acompañado de sus amigos Ciro Soriano y Eduardo Hernández, Gabriel dijo que le preocupó mucho la forma en la que fueron vistos, pues sólo buscaban divertirse. Ciro, el más pequeño del equipo azul, asegura muy conforme que ya rebasó el nivel 10; no obstante, la actividad casi le cuesta un accidente, pues al querer atrapar un monstruo sobre un carril confinado de la Red Urbana de Transporte Articulado (RUTA), una de las unidades pasó a 30 centímetros de él. Pese a todo, Ciro revela su técnica para conseguir a un pikachú, la criatura más codiciada de todas; se trata de replicar lo que sucedió al inicio de la caricatura, cuando a Ash, el protagonista, se le presentaron tres personajes a elegir, pero los ignoró cuatro veces, para que a la quinta apareciera su amigo amarillo. "Mi papá tiene pokemones más poderosos que los míos, dice que donde trabaja hay mucha actividad Pokémon, no está tan metido en el juego pero dice que cuando lo abre en el trabajo le salen varios de los más poderosos", dicen con envidia los primos Eduardo y Gabriel. Para llegar al nivel 22, como Aarón Farías, es necesario salir a cazar seguido, un mínimo de tres horas al día y no parar como lo hizo él desde que salió la aplicación. El tiempo y el dinero que se le quiera dedicar dependen de cada jugador, ya que se pueden hacer compras dentro del juego. Junto a sus amigos, Aarón considera que lo más divertido de la aplicación es el poder desarrollar una convivencia a la que ni ellos mismos estaban acostumbrados. En tanto, Joshua, Carlos y Alex, que ya participaron en los dos encuentros para jugadores, ya no se sienten como "ilegales", porque desde la semana pasada la aplicación ya está disponible de manera oficial en México. Durante un recorrido realizado por esta casa editorial, se observó que los jugadores participaron en dinámicas de acuerdo a su nivel y ganaron premios como tarjetas de Google Play y cargadores portátiles. El evento fue un terreno fértil para la venta de artículos promocionales como gorras y playeras. |