Las precipitaciones del pasado sábado, 6 de agosto de 2016, generaron múltiples deslizamientos en la tierra, lo que ocasionó más de un deslave en los estados de Puebla y Veracruz. De ahí que las afectaciones se dieran en distintos municipios de ambas entidades, aun cuando se trató de una lluvia de menor grado en comparación con otros fenómenos hidrometeorológicos, explicó el ex coordinador federal del Sistema Meteorológico Nacional (SMN), Michel Rosengaus Moshinsky. Señaló que los volúmenes de agua que cayeron sobre los municipios más afectados, en este caso Huauchinango, Tlaola y Xicotepec alcanzaron hasta los 270 milímetros. Esto no se equipara con los picos máximos que consiguieron otros fenómenos, como el huracán Ingrid, que llegó a los 400 milímetros en su avance por el país, según muestran los reportes emitidos por el propio consultor. "El hecho de que muera una sola persona indica que hay algo que resolver ahí. Por un lado ver si el lugar en realidad tuvo deslizamientos, si estaban identificadas como zonas de riesgo, si las autoridades locales tenían consciencia de que la lluvia iba a ser alta y que iba a rebasar el lumbral para producir deslaves. Si fue así, si se les ofreció evacuar a esas personas, y suponiendo que se les ofreció evacuar, saber si lo hicieron, porque ellos pudieron decidir no haber evacuado", apuntó. El especialista refirió que la Sierra Norte es una zona que tradicionalmente ha tenido deslizamientos; por lo que dicho comportamiento puede considerarse normal, a menos que haya personas afectadas. Sin embargo, en esta ocasión, se dio más de uno y ocurrieron en lugares diferentes. Michel Rosengaus agregó que en junio inician las lluvias fuertes, se tiene una baja en agosto y la entrada oficial de ciclones tropicales inicia en septiembre, cuando es más probable que se presenten lluvias extremas. De acuerdo con los reportes generados por la Consultora de Rosengaus Moshinsky, los ciclones tropicales que golpearon a Puebla en los últimos cinco años también alcanzaron los 200 milímetros de agua. Es el caso de Ingrid y Manuel en 2013, así como Ernesto en 2012. En dichos fenómenos, se presentaron mayores afectaciones en otros estados donde las precipitaciones alcanzaron los 400 milímetros.
El ex funcionario federal manifestó que el atlas de riesgo es un instrumento importante para la planeación de Protección Civil y lo que representaría una posible contingencia. En ese sentido, opinó que se deben guiar las inversiones gubernamentales para que exista una mayor normatividad y si es necesario, hacer reubicaciones. Una vez que se dieron los hechos, señaló que se requiere de planeación para la evacuación en el corto, mediano y largo plazo, y deshabitar zonas de riesgo; de modo que se eviten pérdidas humanas y materiales cuando suceda una contingencia. De acuerdo con los últimos boletines emitidos por el Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED), la alerta roja en los municipios de la Sierra Norte de Puebla inició desde las cuatro de la tarde; sin embargo, de acuerdo con reportes extraoficiales, la evacuación inició horas después. El Mapa Nacional de Susceptibilidad por Inestabilidad de Laderas contempla que en la Sierra Norte de Puebla, en los municipios colindantes con Huauchinango, el riesgo por deslizamientos es de moderado a alto. |
