Viernes 12 Agosto 2016

Pese a que las tres candidatas a la gubernatura de Puebla acusaron violencia política en su contra durante el proceso electoral, sólo una de ellas presentó una denuncia formal ante la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE): la aspirante independiente, Ana Teresa Aranda Orozco, reveló el fiscal general, Santiago Nieto Castillo.

El titular de la FEPADE explicó que en México no hay un marco normativo para sancionar la violencia política; sin embargo, consideró que es apremiante una legislación que permita ejercer los derechos a cualquier ciudadano sin discriminación de género.

"En este momento no se reconoce la violencia política de género; sin embargo, en el año 2015 se contabilizaron 38 casos de violencia política de género; en 2016 se ha elevado a 103 al corte final de julio y esto nos preocupa de manera significativa, porque son conductas violatorias de los derechos políticos. Salvo la obstaculización o intimidación, no contamos con un tipo penal específico que nos permita sancionar la violencia política de género al interior de los partidos políticos y en contra de los funcionarios electorales; en este momento pienso que es urgente tipificar como delito la violencia política de género y como un delito grave", dijo.

Santiago Nieto Castillo precisó que los mayores registros de violencia política se han generado en estados del sureste, como Quintana Roo, Oaxaca, Guerrero Chiapas y Tabasco, donde a algunas presidentas municipales y otras funcionarias se les hostiga para solicitar licencia y dejar sus cargos.

Género sin norma

En su visita a Puebla, el consejero electoral Arturo Sánchez Gutiérrez señaló que resulta prudente la iniciativa que prepara el Partido Revolucionario Institucional (PRI) para castigar la violencia política de género, pues ayudaría a la erradicación del delito; sin embargo, sugirió que algunos casos se denuncian porque las mujeres no quieren cumplir con la norma.

"Hay que tener claridad de lo que es la violencia política de género y lo que es el respeto o cumplimiento o no de una norma, yo creo que pasó en Puebla y lo que pasó en otros estados es que se combinaban ese tipo de situaciones. Que por ser mujer se puede violar una norma, y no puede una autoridad electoral, por ser mujer, negarle el derecho a una candidata. Buscar el equilibrio es quizá una de las lecciones que tenemos que aprender de este proceso electoral".

El pasado jueves, en Puebla, el dirigente nacional del PRI, Enrique Ochoa Reza reveló la intención de su partido de presentar una iniciativa para tipificar la violencia política de género e incluso insistió que la candidata a la gubernatura de Puebla fue víctima de este delito.