Entre 2006 y 2013, el gasto per cápita en materia de educación pública en Puebla creció en casi 3 mil pesos, al pasar de 9 mil 551 a 12 mil 83 pesos; sin embargo, de 2013 a 2015 hubo una disminución por más de cien pesos, pese a que el presupuesto en el mismo periodo fue mayor por 5 mil millones de pesos. Aun con el crecimiento sostenido de su presupuesto educativo, Puebla se mantiene como una de las tres entidades con el gasto per cápita más bajo, incluso en 2015, año en que mejoraron los índices de calidad, pues se registró un ingreso por alumno de 11 mil 971 pesos. De acuerdo con un estudio del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CEIP) Puebla recibió un incremento en su presupuesto para educación del 30 al 40 por ciento entre 2006 y 2012. En comparación, otras entidades que recibieron un 40 por ciento, como la Ciudad de México y Baja California Sur se mantienen dentro de los primeros tres lugares en gasto per cápita con un promedio superior a los 25 mil pesos.
El estudio del CEIP explica que la reducción del gasto se debe a la concentración de pobreza en el estado de Puebla, una condición que padecen más de 700 mil estudiantes de 3 a 14 años. "Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Puebla y Veracruz son ejemplos de distribución regresiva. Estas entidades federativas tienen una alta proporción de alumnos en situación de pobreza y la distribución del gasto educativo básico entre los estados no considera esta situación. De esta manera, la distribución del gasto educativo básico no ayuda a disminuir la desigualdad de oportunidades en estos estados", apunta. A raíz de la reforma educativa y el incremento sustancial del gasto público para este rubro, es que se pugna por la mejora en la calidad de la educación. En ese sentido, el CIEP destaca que, de 2006 a 2013, Puebla mantuvo un porcentaje superior al 30 por ciento de calificación insuficiente en español y matemáticas; fue hasta 2015 que las cifras se elevaron. Hasta 2016, el gasto educativo representa la erogación más grande realizada por el gobierno federal, pues implica el uso de más del 15 por ciento del Presupuesto de Egresos de la Federación y del que se financia la instrucción de más de 86.7 por ciento de estudiantes inscritos. Sin embargo, el 87 por ciento del gasto público federal en educación básica se emplea en el pago de nómina a los docentes, apenas un 4 por ciento en mantenimiento y 3.2 por ciento en construcción de la infraestructura escolar. Tan sólo en 2015, por participaciones federales para pago de nómina, Puebla recibió más de 15 mil millones de pesos. |