Miércoles 24 Agosto 2016

El gobernador electo de Puebla, José Antonio Gali Fayad, dejó abierta la posibilidad de aprobar un incremento en la tarifa del transporte público, con un previo análisis de factibilidad del aumento, la mejora del estado físico de las unidades y la aplicación de estrategias de seguridad en las mismas; condiciones a las que no se oponen los concesionarios.

Gali Fayad reconoció que la petición para un incremento en la tarifa del transporte público se ha realizado en los últimos años y hará casi un sexenio que los costos se mantienen, cuando por otra parte, el precio del combustible y las refacciones ha tenido un alza considerable, por lo que se manifestó que analizaría el tema con la sociedad y los expertos.

"Tienes que hacer un análisis muy puntual y si así fuera, que haya un beneficio directo a la sociedad; tienes que arreglar la unidad. He sido también muy formal al pedirles que si esto también incluye las cámaras de videovigilancia, el botón de alerta temprana o el botón de pánico (yo creo que el ciudadano si ve que hay ventajas) que el camión está en buenas condiciones y ya tenemos todos estos implementos, no habría ningún problema", comentó.

Por separado, el representante de la Comisión Coordinadora del Transporte del Estado de Puebla, Arturo Loyola González señaló que los transportistas están de acuerdo en mejorar las unidades en la medida de sus posibilidades; al mismo tiempo, celebró que tanto el gobernador en turno, como el electo no hayan descartado un "reajuste en la tarifa".

"En la medida de las posibilidades, los transportistas están en disposición de hacer este tipo de medidas (mejoras), por eso estamos solicitando la apertura al diálogo. Estamos también a favor de las políticas para la economía de los poblanos, sabemos que es grave (el aumento) y que lastima los bolsillos, pero estamos pidiendo que nos apoyen con esta petición que es del todo viable, que vean que también los transportistas tienen familia y son parte de esta sociedad y están en la mejor disposición de brindar un mejor servicio de la mejor de las formas", dijo vía telefónica.

El también militante del Partido de la Revolución Democrática (PRD) descartó que esto represente un costo político para algún personaje o institución en específico, pues así como la economía de los ciudadanos no pasa por un buen momento, la de los transportistas tampoco.

Arturo Loyola se enfocó en los costos de los combustibles, que han disparado en su costo en la última década; en el precio de las unidades, que es superior al millón de pesos, y que la colocación de una cámara de vigilancia se tasa en 2 mil pesos.