Sábado 03 Septiembre 2016

El paladar hendido es una malformación que se genera con frecuencia en comunidades indígenas, puede ser hereditaria, a causa de alguna adicción o sólo se presenta por falta de ácido fólico. En esta patología, Puebla se encuentra entre los primeros 10 estados donde más casos se registran a nivel nacional.

Atender dicha malformación implica una inversión importante de tiempo y dinero, pues para corregir el mal físicamente se requiere de al menos tres cirugías, donde se interviene el labio, el paladar y las encías, cada una tienen un costo cercano a los 40 mil pesos, más el seguimiento, otras intervenciones y valoraciones posteriores.

Durante su evaluación en el Hospital Betania de Puebla, Alejandro Mateos Cruz estaba inquieto en los brazos de su mamá, doña Elvia, quien relata que su bebé de apenas siete meses nació con el paladar hendido y ante la preocupación de su familia buscaron la pronta atención de parte de los especialistas, buscando los menores gastos posibles.

"Lo llevé al particular pero me iban a cobrar tan caro, como 35 mil pesos la primera cirugía; de la valoración fueron 5 mil pesos en particular, de ahí les dije que no tenía trabajo ni nada, soy madre soltera y gracias a Dios que mis papás me están apoyando y gracias a esta fundación le agradezco que salga candidato ahora mi niño", dijo.

Elvia Mateos Cruz proviene de Zacatepec, Oaxaca, señala que por buscar ayuda para concretar las cirugías dejó su trabajo, ahora apenas puede hacer algunas labores desde casa, donde recibe una remuneración cercana a los 100 pesos, pero asegura que vale la pena por la salud de su bebé.

El paladar hendido se puede detectar desde el embarazo y puede tratarse desde los primeros meses de vida. Se estima que en México, 1 de cada 750 niños nace con esta malformación, que va en aumento año con año, así lo explicó Rodrigo Aviña Estrada, integrante de la asociación civil Operation Smile.

Corregir el paladar hendido en un menor puede llevar hasta 18 años en un proceso integral, con cirugías, terapias del lenguaje y otras intervenciones complementarias que deben atenderse, pues en ocasiones, cuando los conductos no están bien ubicados, la comida puede irse por otras vías y provocar sordera, por lo que seguir con esta patología puede ser riesgoso.

"No es una sola operación, en promedio se necesitan tres, cuatro o cinco por paciente, porque va creciendo la persona y hay que volver a acomodar, algunos se empiezan a tratar desde bebés y los dan de alta hasta los 18 años. Hacer la cirugía de labio en un hospital privado cuesta 40 mil pesos y hasta 60, 70 mil pesos la del paladar que es más complicada", apuntó.

La fundación, junto al Hospital Betania y el DIF municipal organizaron una jornada de 100 cirugías para corregir el labio y paladar hendido, con una previa valoración, hay candidatos de varios estados de la República, la única prioridad para aplicar es que se trate de niños de 6 meses a 10 años que no hayan tenido alguna operación.