Sábado 10 Septiembre 2016

Una lucha por preservar el modelo tradicional de familia, conformado por madre, padre e hijos, sin discriminar o negar los derechos que el estado les confiere a las minorías, siempre y cuando no se afecten las garantías de los menores, fue la razón por la que el Frente Nacional por la Familia, en compañía de asociaciones religiosas y universidades se movilizaron este sábado, 10 de septiembre de 2016.

No hubo uno solo que se pronunciara de forma despectiva a quienes tienen preferencias sexuales diferentes, pero sus mensajes dejaron en claro el gran rechazo que tiene la comunidad poblana hacia las uniones entre parejas del mismo sexo y la posibilidad de que éstas puedan adoptar.

Ni las barreras económicas, de género o condición física pudieron detener las consignas de los cientos de poblanos que avanzaron del Paseo Bravo al Zócalo de la ciudad, pues mientras unos arribaron al punto de concentración en autos de lujo, otros lo hicieron en autobuses rentados "por su pastor" y algunos más llegaron a pie.

La alta temperatura del medio día no disipó el ahínco con el que gritaban consignas como ¡La familia unida, jamás será vencida! ¡De Norte a Sur, de Este a Oeste, cueste lo que cueste la familia está presente! ¡Hombre y mujer, la familia debe ser!, pero sobre todo, enfatizaron una y otra vez durante el recorrido ¡No discrimino, digo sí a la familia!

Aunque no todos iban vestidos de blanco, todos hicieron su mejor esfuerzo al portar al menos ropa clara y elementos de ese tono, globos o sombrillas, como las blanquiazules que se entregaron durante la campaña política, las playeras de distintos candidatos, las conmemorativas por la reciente visita de Papa Francisco I y las batas de doctor.

Durante la movilización, se observaron motivos y expresiones religiosas, como cruces, hábitos de monjas e inclusive, algunos participantes portaron estandartes con la virgen de Guadalupe.

En la parte central y encabezando la marcha se ubicó el arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, quien prefirió no expresar su postura ante los medios, pero respaldó en su totalidad la protesta, en la que se congregaron más de cinco mil personas.

Cuando los contingentes arribaron al Zócalo de la ciudad, ya los aguardaba una serie de eventos culturales, donde en cada espacio se promovía usar las redes sociales el hashtag #NoTeMetasConMisHijos e invitaban a todos a registrarse para tener un conteo de asistencia a la marcha.

En comparación con otras movilizaciones del Frente Nacional por la Familia, en esta ocasión no hubo tanta presencia de grupos políticos, a excepción de los regidores de Puebla, Juan Carlos Espina Von Roehrich y Guadalupe Arrubarrena García.

La coordinadora del Frente en Puebla, María Eugenia González Serafín indicó que se trató de un movimiento "laico pluriconfesional", donde se congregaron todas las expresiones religiosas e institucionales que decidieron participar en la movilización, en tanto, negó que la marcha fuera organizada por la arquidiócesis de Puebla

González Serafín tampoco se pronunció por la iniciativa de Pablo Rodríguez Regordosa para legalizar el matrimonio entre pares bajo la denominación "isonomio", pues su iniciativa se debe discutir y analizar.