11 Septiembre 2016

Las plantas de tratamiento de aguas residuales de Puebla se encuentran subutilizadas. Mientras se registra un total de 142 sistemas destinados para este rubro, sólo 78 equipos estuvieron en operación en el 2015; por lo que el caudal desinfectado es menor a la capacidad instalada.

Las estadísticas del Cuarto Informe del Gobierno de la República indican que desde hace años, ha habido un rezago entre la operación y la instalación de plantas tratadoras de agua; ya que aun cuando la cantidad de complejos para llevar a cabo el proceso fueron a la alza cada dos años en las últimas dos administraciones, no ha sucedido esto con los inmuebles en operación.

Destaca que en 2009 y 2010, se trataba agua en 72 de 188 plantas; para el 2011 y 2012, operaban 70 de 138 complejos; en 2013 y 2014, apenas 67 de 140 sistemas de desinfección; y en 2015, se registró el uso de 78 de un total de 142 equipos.

El reporte más reciente de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), elaborado en 2014, precisa la falta de productividad que han tenido las plantas tratadoras de aguas residuales.

Los 78 sistemas de desinfección que operan, se encuentran dispersos en distintos municipios del estado. Donde existe una mayor concentración es en Chalchicomula de Sesma con tres plantas y Puebla con cinco; de las cuales, dos tratan agua proveniente del Río Alseseca y tres más del Atoyac. En este caso, el nivel del caudal tratado por la capacidad instalada es similar.

Por otra parte, el margen de maniobra de las plantas potabilizadoras en el estado también se reduce, pues mientras la entidad cuenta con siete lugares para esta acción, sólo en cinco se purifica agua. 

De las cinco plantas con las que cuenta registro la Semarnat, tres se ubican en Puebla capital, una en Xicotepec y otra más en Zacatlán. Es sólo en el caso de la ciudad que la capacidad instalada es mayor al caudal potabilizado por cerca de la mitad, es decir, no operan al 100 por ciento.

Las plantas de tratamiento de aguas residuales no representan una inversión menor con el erario, toda vez que hace menos de dos meses, el gobernador Rafael Moreno Valle Rosas inauguró una en Tepeaca, con una inversión superior a los dos millones de pesos; pero otras, como la de Atoyatempan, inaugurada en 2014, han costado más de 6 millones de pesos.