Con una audiencia desanimada, enojada por interrumpir al Grupo Pesado y además con claro desdén al acto cívico, Rafael Moreno Valle realizó su último grito de independencia, donde en comparación con otros años, no vitoreó a los héroes patrios con un tono que pudiera considerarse agresivo. El zócalo de la ciudad no estaba a su máxima capacidad previo a la ceremonia, poco a poco fue atrayendo a más personas que se ubicaban en los alrededores del primer cuadro y ello fue suficiente para que se viera llena la plancha. Cuando concluyó el toque de bandera y la entrega de la misma, en los segundos que el gobernador tardó en trasladarse al balcón sonaron las rechiflas por parte del público y en seguida se apagaron las pantallas, sonaron las campanas y comenzó el vitoreo. Al balcón se asomó en primera instancia Rafael Moreno Valle y Martha Erika Alonso, en un segundo momento, Luis Banck con Susana Angulo y por último, Antonio Gali con Dinorah López, todos para observar el espectáculo de juegos pirotécnicos. Cuando las principales autoridades del municipio y el estado abandonaron el balcón, las novias de los funcionarios invitados salieron al lugar donde sucedió el grito para tomarse selfies. |