A un año de haber revelado y aceptado el fraude en el que incurrió la automotriz Volkswagen al disfrazar a través de un software la cantidad de contaminantes que sus autos emiten, la situación dejó como saldo la baja en la producción en los últimos meses hasta por un 9.5 por ciento y en exportación por un 19 por ciento, de acuerdo con estadísticas de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA). El llamado "Dieselgate" afectó sustancialmente la productividad y la economía de las familias poblanas, pues con las reducciones en importación y exportación han derivado en la suspensión de horas extras, el despido de eventuales, paros técnicos y alcanzar uno de los incrementos salariales más bajos de la última década con el 4 por ciento directo. Fue el 18 de septiembre de 2015 cuando la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés) acusó a la armadora de falsear las emisiones de contaminantes en varios de sus modelos; tres días después, la empresa alemana reconoció haber instalado un software para evadir los índices de 2009 a 2015 en cuadro modelos: Jetta, Beetle, Audi A3 y Golf, mientras que en el Passat lo aplicó de 2014 a 2015. Fueron más de 11 millones de autos que no arrojaban una medición real de contaminantes, según aceptó la empresa. En relación con ello, los modelos Jetta, Beetle y Golf se produjeron en Puebla; se estima que al menos el 20 por ciento de los vehículos armados se exportaron a Estados Unidos y Canadá, dos de sus mayores mercados a nivel mundial. Además de la incertidumbre que generó en la planta de Puebla, que atravesaba por un paro técnico ante la baja producción, el fraude en el que incurrió Volkswagen derivó en la renuncia de su entonces presidente, Martin Winterkorn, el 23 de septiembre, concretándose la llegada de Matthias Müeller un día después. En México y, en concreto, Puebla se especuló de grandes caídas en el Producto Interno Bruto y despidos masivos en la empresa, que otorga cerca del 20 por ciento de los empleos totales por su operación integral; no obstante, la única medida tomada fue cinco días después a la revelación y consistió en que la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) inició un procedimiento de revisión de los establecimientos de la armadora en el país. A inicios de octubre pasado, los estragos para Volkswagen continuaron con el retiro del premio que obtuvo el Jetta Turbo Diesel en 2009, pues fue considerado el mejor fabricante de vehículos diesel entre 2009 y 2012; posteriormente, el consorcio afirmó que repararía cada uno de los vehículos y pidió perdón por lo sucedido. Fue también en octubre cuando se dio a conocer que la producción había caído un 35.2 por ciento y la exportación 30.8 por ciento en comparación con 2014. Pese a lo anterior, en México se comercializaron de manera normal y hasta con incrementos los vehículos Volkswagen, pues de acuerdo con la Asociación Mexicana de Distribuidores Automotores (AMDA) mientras en septiembre de 2015 se vendieron en el país 15 mil 333 unidades, en octubre fueron 15 mil 889 autos, para noviembre 16 mil 768, mientras que para diciembre, cuando el escándalo todavía hacía eco, 18 mil 79 coches salieron de las agencias. Para agosto de este año, el escenario para Volkswagen en México no fue lo demoledor que se había previsto, pues de acuerdo con la AMIA, en agosto del 2015 se vendieron 18 mil 765 coches y para 2016, sumaron 21 mil 313 autos; es decir, un 13.6 por ciento más. En tanto que en el acumulado de enero a agosto del 2016 se comercializaron 160 mil 757 autos, un 16.2 por ciento más en comparación con el mismo periodo del año pasado. Ante su crisis económica, la armadora solicitó a los trabajadores su comprensión para instaurar un "punto de equilibrio" que permitiera entre las estrategias un banco de horas, para que cuando la producción fuera baja, los empleados descansaran, pero cuando las actividades se regularizaran trabajaran de manera ininterrumpida; sin embargo, esta propuesta fue rechazada a través de una consulta. Lo cierto es que no hubo despidos masivos en la planta de Volkswagen en Puebla; no obstante, en la revisión salarial de este año, la dirigencia sindical negoció apenas un incremento del 4 por ciento directo para los trabajadores y 0.5 por ciento para un fondo de ahorro para los trabajadores. Las demandas y multasEn febrero de este año la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) multó a Volkswagen con 91 mil 334 pesos por la venta de 45 mil vehículos en 2016 que no fueron certificados con la NOM de Cumplimiento Ambiental, como marca la ley. En el último año, la empresa germana ha sido emplazada a procesos judiciales por países como España, Alemania y Estados Unidos; apenas en junio, Volkswagen aceptó pagar 14 mil 700 millones de dólares a los consumidores estadounidenses por el escándalo. Por otra parte, la Comisión Europea solicita al consorcio que compense a los consumidores de todo el Viejo Continente. |