En el primer semestre del año, el gobierno de Puebla entregó 4 mil 632 millones 464 mil 234 pesos en subsidios y ayudas a personas. El sector más beneficiado fue el académico, pues el recurso otorgado a instituciones de enseñanza concentró más de 70 por ciento del total de dinero. La bolsa se destinó en gran medida al sector académico, pues obtuvo 3 mil 126 millones 821 mil 856 pesos, le siguen las ayudas sociales a personas con mil 325 millones 511 mil 515 pesos, los subsidios a la inversión por 98 millones 526 mil 612 pesos, el dinero destinado a desastres naturales y otros siniestros por 41 millones 734 mil 235 pesos, contribuciones a actividades científicas y académicas por 39 millones 375 mil pesos, así como apoyos a instituciones sin fines de lucro por 495 mil 16 pesos. En el sector académico, los recursos más significativos fueron para la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), con 2 mil 535 millones 106 mil 990 pesos; las ayudas sociales son dispersas a las personas pues se distribuyen con diferentes montos de los mil hasta el medio millón de pesos, pero resalta una sumatoria de "varios contribuyentes" por mil 57 millones de pesos. Foto: Agencia Enfoque En el rubro de los subsidios que recibió el sector empresarial sobresale el caso de Volkswagen, consorcio al que el estado entregó 78 millones 159 mil 202 pesos; asimismo, se vio beneficiado el Centro Empresarial, con 6 millones 372 mil 410 pesos para promover la inversión en el estado. Volkswagen ha sido una de las empresas más beneficiadas con la entrega de subsidios, basta recordar que el Servicio de Atención Tributaria (SAT) condonó y canceló la deudas por 2 mil 921 millones de pesos negocios poblanos, entre ellos la armadora de autos. La empresa germana recibió una condonación por 56 millones 147 mil 126 pesos, colocándose como la empresa con mayor condonación entre las 25 figuras fiscales que fueron beneficiadas con la exención de impuestos. De los 78 millones 159 mil 202 pesos que el estado entregó a Volkswagen como subsidio a la inversión, más los impuestos condonados, resulta un total de 134 millones 306 mil 328 pesos. Con estos recursos se pudieron construir 104 mil 926 estufas ahorradoras en la Sierra Norte, o invertir en la entrega de uniformes escolares en un año escolar completo, ambas, políticas asistencialistas que implementó la actual administración. Las organizaciones sin fines de lucro son las menos beneficiadas por los subsidios, pese a que son las que más lo requieren para operar. De hecho, las pocas agrupaciones que recibieron algún apoyo son la Unión de Ciegos y Débiles Visuales AC, la Asociación Cultural para Sordos de Puebla. De ahí algunas agrupaciones relacionadas con empresas como Cámara Mexicano-Alemana de Comercio e Industria, así como Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados, que también están catalogadas como organizaciones sin fines de lucro. En la misma tónica, el total de las ayudas fiscales que el gobierno del estado entrega a distintas personas e instituciones equivalen al presupuesto para la infraestructura que reciben Ayuntamientos como Acatlán, Huauchinango y Quecholac, según cifras del Instituto Nacional para el Federalismo y el Desarrollo Municipal (INAFED). Incluso, representa casi la mitad de los recursos que se usaron para la construcción del segundo piso de la Autopista México-Puebla, una de las obras más caras de la administración y que se equipara a lo que el gobierno entregó tan sólo en el primer semestre del año. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público establece que es obligatorio que el gobierno del estado publique los montos y los nombres de las personas físicas o morales a las que se les entregó algún subsidio o ayuda. |