Viernes 21 Octubre 2016

En la zona neutra del Centro Histórico se ubica en una pequeña colonia llamada San Francisco, entre la calle 12 oriente y la avenida Héroes del 5 de Mayo, la cual se caracteriza por ser un conjunto habitacional con una influencia europea en sus construcciones, misma que se ve empañada por los espacios sin habitar que comenzaron a expandir la delincuencia entre el vecindario.

Pese a ser una de las colonias más longevas de la capital de Puebla, es poco reconocida por los poblanos; su función se limita a ser un estacionamiento para los Juzgados Penales, situados en la avenida 12 oriente, así como para los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), situación que causa el malestar de los colonos.

La característica de la colonia que resalta de entre todas las demás del centro, es el Parque de la Pérgola, un área verde que sobresale por su explanada que ostenta una escultura de hierro con un par de ángeles intentando besarse; sin embargo, el monumento que hace sobresalir su belleza comenzó a decaer con el aumento de la basura en sus alrededores, mientras los encargados del Servicio de Limpia no pueden dar solución al tema.

"Nosotros, como vecinos, salimos a limpiar de vez en cuando, porque nos gusta mucho el parque para que nuestros niños salgan a divertirse, aparte que otros le gusta salir a pasear con sus mascotas, pero preferiría que el ayuntamiento se pusiera a trabajar", comentó Ricardo Hernández Ortiz, condómino de 35 años.

Ricardo detalló que lleva viviendo más de tres décadas en la colonia, donde disfruta salir a pasear con su perro labrador dorado, pero por seguridad debe supervisar que no se alimente con los residuos de los basureros que están repletos de desechos, pues los visitantes acostumbran dejar su basura cerca de las bancas.

En las afueras del Parque de la Pérgola se encuentra una leyenda de que el lugar forma parte del Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), así como un cartel que refiere sobre un recorrido recomendado por la Parroquia de San José, Pasaje Histórico 5 de Mayo, Barrio de Xanenetla "Ciudad Mural", Iglesia de Santa Mónica "Señor de las Maravillas" y el Museo de Santa Mónica.

Al respecto, la señora Maribel Rocío Ortega Romero, de 66 años de edad, se manifestó sorprendida por los contrastes del lugar, al ser un atractivo turístico en medio de la inseguridad que emerge en las zonas colindantes a San Francisco, pues atribuyó que los responsables de afectar la imagen arquitectónica provienen del Barrio de San Antonio, quienes visitan sus bardas para grafitearlas.

"Por aquí todo es tranquilo, pero a los demás que aman lo ajeno vienen de a tiro por viaje a molestarnos; uno sabe que en todos lados roban, pero siempre es un problema para nosotros el tener que aguantar que los de fuera nos estén molestando", añadió la quejosa.

Los invasores

La belleza es colorida entre los colores pastel que dominan el campo visual de los visitantes; las sensaciones cambian entre los diversos paisajes que ofrecen sus calles, pues mantienen la pulcritud de sus avenidas, al mismo tiempo que cuidan los detalles de cada uno de los enrejados, debido a que los vecinos se caracterizan por ser personas mayores que quieren la paz en sus calles.

Por lo anterior, los condóminos comentaron que esa imagen desentona con los rayones entre las paredes que evocan el nombre de algún grafitero, que por lo general pertenece al Barrio de San Antonio o a la avenida 22 oriente, territorio invadido por la banda de los Pitufos; por tal motivo, los temores son que dichos espacios se vuelvan tan poco habitables como los alrededores del Mercado 5 de Mayo.

"Siempre hemos vivido tranquilos, más porque nos gusta estar organizados entre vecinos con la policía y nos mensajeamos en nuestro grupo de WhatsApp; el problema es que sí el Ayuntamiento no hace algo, no queremos estar igual de inseguros que el Centro", mencionó José Esteban Galindo Domínguez, colono por más de cuatro décadas.

Otro caso es el de Rosario Jiménez García, quien aseguró que el problema que comenzó a proliferarse es la presencia de bares en las inmediaciones, situación que en los fines de semana no permite que descansen, a la par que los jóvenes, alcoholizados, acostumbran causar desperfectos en sus vehículos; por que espera que pronto alguien les ponga un alto.

Los vecinos estuvieron de acuerdo en que la colonia San Francisco regrese unas décadas atrás cuando aún se mantenían la calma, gracias a su cercanía con las grandes avenidas, por lo que esperan que la Policía Municipal combata a los grupos delictivos que van creciendo en los alrededores.