Miércoles 26 Octubre 2016

Ante el creciente temor a los grupos armados, la delincuencia organizada y la opacidad de los tres órdenes de gobierno, José Gil Olmos Rodríguez, escritor de Batallas de Michoacán, consideró que el mayor de sus miedos radica en el narcogobierno, pues su presencia permitió la proliferación de la violencia e inseguridad en el país, que causó un retroceso en las creencias de la población, pues ahora encuentran la redención en figuras populares del país.

El investigador de la Revista Proceso relató a El Popular, diario imparcial de Puebla, luego de la presentación de Batallas de Michoacán, que su reciente publicación surgió de los conflictos del 2013 en aquella entidad entre el Ejército y el cártel de los Caballeros Templarios, sucesores de La Familia Michoacana.

Resaltó que la verdadera lucha en su labor periodística fue enfocarse en proteger su vida y la de su equipo de colaboradores, mientras intentaban demostrar que el trabajo del reportero es una labor obligada a darles voz a las personas que no pueden hablar de sus condiciones rutinarias frente a la opinión pública.

"(Le tengo más miedo) al narcogobierno, porque antes podías identificar muy bien en una situación de alto riesgo que debes de cuidarte, o a lo mejor de la guerrilla o de los soldados o policías de no quedar en medio; pero ahora te debes de cuidar desde el policía que está involucrado, del soldado o del gobernador que también está involucrado. El crimen organizado se ha hecho gobierno", subrayó.

Durante su travesía en Tierra Caliente, uno de los lugares más afectados por el dominio del narcotráfico, Olmos se dijo sorprendido por la normalidad en la que los encargados de garantizar justicia y seguridad en los tres niveles de gobierno se encuentran inmiscuidos con los responsables de la violencia, donde la población está partida entre las víctimas y los cómplices de los negocios de toda la estructura criminal.

El comunicador mexiqueño dijo que el recorrido tuvo sus complicaciones, en especial por tener que ocultarse como periodista, pues algunos michoacanos están inmersos en la red de los Caballeros Templarios, como halcones que siguen sus pasos, o sicarios que acosan al gremio; por lo que todo el equipo de trabajo debió ser discreto en cada movida, para al final poder explicar un conflicto que existe desde hace más de medio siglo en Michoacán.

Recordó que algunos resultados revelados en su libro son la evolución de los pequeños agricultores de marihuana, que con el paso de los años se convirtieron en los principales operadores del narcotráfico nacional, surgiendo en una red de comercio de más de 52 países, que a su vez los convirtió en los mejores entendedores del neoliberalismo, pese a sus orígenes.

"Te deja un peso de mayor responsabilidad, porque sabes que tienes que hacer este trabajo, así que no es fatalidad, sino que el periodismo es un gusto que uno hace por pasión; entonces, me deja una incertidumbre, pero al mismo tiempo la oportunidad de seguir haciendo trabajos de investigación periodística", agregó.

Futuras investigaciones

Olmos Rodríguez destacó que su aventura periodística comenzó hace más de dos décadas, aprendió a reportear en medio de los conflictos sociales que atravesaba el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) con el gobierno federal, experiencia que lo marcó para abandonar las versiones oficiales de las dependencias y enfocarse en la voz de sus protagonistas.

Ahora que terminó su trabajo en Michoacán, afirmó que sus ideales de la juventud quedaron reforzados al enfrentarse con la dureza de la administración de Enrique Peña Nieto, presidente de la República. Por ello, adelantó que tiene en puerta la publicación de su nuevo libro, El resurgimiento de los santos populares, resultado de un análisis de la violencia y como pobladores buscan la fe, a consecuencia de las crisis institucionales.

"Me marcó más el estar en contacto directo con la gente en Tierra Caliente, escuchar las historias que tenían de verdadero terror, no de miedo, y de ver cómo es que el gobierno federal pactó con uno de los grupos del crimen organizado, que es Jalisco Nueva Generación", explicó.

El periodista de investigación recalcó que en este momento de su carrera, está enfocado en terminar la transición a las nuevas herramientas para difundir su trabajo, pues inició en la épocas de las máquinas de escribir, pasando a las computadoras, pero ahora la prioridad es no separarse de la era digital, lugar donde buscará la misma permanencia que en su momento encontró en los medios tradicionales.