Bajo la consigna "si no hay solución nos quedamos en plantón", centenas de vendedores ambulantes, originarios tanto de la periferia de la capital como del Centro Histórico, tomaron las inmediaciones del Palacio Municipal de Puebla para comerciar sus productos y exigirle a Luis Banck Serrato, alcalde de la ciudad, una reunión para que les "devuelvan sus sitios de trabajo", luego de decirse engañados durante el retiro temporal que hicieron en el Buen Fin. El martes pasado los comerciantes informarles intentaron regresar a las calles de la 6 a la 12 Poniente; pero estaban resguardadas por un operativo de recuperación de avenidas de la Policía Municipal. Después de tres horas de negociación con la Secretaría de Gobernación Municipal, reunión que no contó con la presencia del titular de la dependencia, Juan Carlos Morales Páez, se les ofreció reubicarlos en las afueras del primer cuadro de la ciudad. Foto: Karen Rojas Mientras el movimiento se agrupaba en el Reloj del Gallito, agentes de seguridad municipal cercaban el contorno del Zócalo, pues los ambulantes amenazaron con tomarlo para comerciar su mercancía. La cita fue a las 10 horas; pero los quejosos retrasaron su salida para desayunar en los puestos de tamaleros en los alrededores. Los agentes de tránsito apreciaban la verbena en las esquinas. A las 11 horas, las movilizaciones arrancaron sobre la avenida Reforma en dirección al Zócalo, mientras recordaban que el gobierno municipal engañó a los comerciantes con prometerles que terminada la tregua de ventas de los negocios establecidos en el Buen Fin, podrían volver a las calles, por lo que la exigencia es que Banck Serrato aclare la situación. A su llegada al Palacio Municipal, los altavoces resonaban con la consiga de querer "diálogo verdadero"; porque su actividad los ayuda a no ser parte de las estadísticas de la delincuencia en la ciudad. Insinuaron que la administración municipal pretende aumentar el problema del desempleo y aseguraron que sólo se beneficia a la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco). Amenazaron que no se retirarían de los Portales, pues los tomarían como sus plazas de trabajo, hasta que se diera una "reubicación justa". Foto: Karen Rojas Rechazan reubicación en la 14 Poniente En entrevista, el coordinador del comercio informal de Antorcha Campesina, Francisco Machorro, dijo que después de la negociación del martes, no se ha sostenido otro acercamiento con el gobierno municipal; aunque afirmó que el trato que les ofrecieron, de reubicarlos a las calles de la 14 a la 20 Poniente, es inviable, debido a que causaría conflictos con los informales de la zona. "El gobierno se cierra las puertas de la negociación. No quiere negociar, para él y la Canaco dicen que no haya ambulantes, pero los ambulantes somos una necesidad y que el pueblo lo quiere, pero si no quieren ambulantes que nos den trabajo". Adelantó que el plan será mantener movilizaciones hasta que acepten una negociación en donde ambas partes queden satisfechos con el trato; no obstante, aseguró, que de no lograrse se mantendrán en la zona por un tiempo indefinido. Piden plan integral para el Centro Histórico Por su parte, aunque reconocen que el gobierno municipal mostró avances al implementar operativos de retiro de ambulantes del Centro Histórico al término del Buen Fin, en cámaras empresariales esperan que se considere un plan integral a futuro. Por resolverse, comentó Marco Antonio Próspri Calderón, quien preside la Cámara de Comercio, Servicio y Turismo (Canaco Servytur), está no sólo la reubicación sino la legalidad de productos. El problema en el primer cuadro de la ciudad, comentó, va más allá de en qué calles ocupan los puestos informales pues hay productos que incluso requieren la revisión de autoridades federales. Foto: Karen Rojas Por un lado, dijo, está el tema de la piratería y la mercancía obtenida de manera ilegal, que a todo formal afecta por la desventaja de precios de los establecidos frente a los formales. Pero más grave que eso, dijo el representante comerciantes, está todo lo relacionado a la venta de productos que implican daños para la salud como cigarros y alcohol sin regulación. "De origen habría que ya, de una vez por todas, no permitir ciertos productos como es piratería, artículos robados, productos que son apócrifos y que son dañinos para la salud. Se venden cigarros, se venden perfumes, se venden bebidas alcohólicas que incluso pueden provocar la muerte". El representante se refirió también al caos que se generó el martes en calles del primer cuadro de la ciudad, con motivo del operativo de elementos de la policía municipal. Si bien en esa primera jornada se registraron cierres de vialidades y se afectó tanto a visitantes como al propio comercio formal, debe considerarse que habrá conflictos temporales pero que abren la posibilidad del diálogo, mencionó. "Esto obviamente no puede ser permanente, no se puede no permitir que los vehículos transiten por el Centro Histórico, creemos que es una buena estrategia para precisamente traer a los líderes de los ambulantes y ponernos de acuerdo, que se pongan de acuerdo con la autoridad". Foto: Karen Rojas Según estimados a los que han tenido acceso las cámaras de comercio formal, refirió Prósperi Calderón, en el Centro Histórico operan unas ocho organizaciones de ambulantes y la cifra de estos está entre los mil 500 y los mil 800. Además de beneficiar a los formales, opinó, sería benéfico un proyecto integral para quienes viven en el primer cuadro de la ciudad y para impulsar museos y atractivos religiosos. Tan sólo en la parte Norponiente, la más afectada, resaltó, están los museos de lo ex conventos de Santa Mónica y Santa Rosa, el de arte José Luis Bello y González, así como los atractivos del Señor de las Maravillas y la Capilla del Rosario. El operativo de retiro de ambulantes para el Buen Fin ocurrió tras un 2015, en que los comerciantes formales del Centro Histórico no vieron un intento de autoridad municipal por evitar la informalidad y esta continuó a lo largo de la "temporada alta". |