Durante su último año de mandato, el gobernador Rafael Moreno Valle habilitó servicios básicos en 47 municipios de la entidad; sin embargo, las obras no llegaron a ninguna comunidad que presentara más de 50 por ciento de sus habitantes en condiciones de pobreza extrema. De acuerdo con el texto del Sexto Informe de Gobierno, las inversiones se concentraron en el sur del estado y sumaron 13 proyectos; sin embargo, datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) muestran que buena parte de los municipios elegidos tienen menos de 35 por ciento de sus pobladores en alto grado de pobreza. El Coneval considera la pobreza extrema "cuando (…) las personas en esta situación disponen de un ingreso tan bajo que, aún si lo dedicase por completo a la adquisición de alimentos, no podría adquirir los nutrientes necesarios para tener una vida sana"; además, carecen de servicios de salud y acceso a la educación, entre otras cosas. Entre los municipios más pobres apoyados por la administración estatal se enlistan a Teziutlán (48.4), Cañada Morelos (43.3), Atempan (42.4), Chichiquila (41.2) y Chiconcuautla (42.2). El resto tuvo una proporción de habitantes en alta marginación por debajo de los 38 puntos porcentuales. La principal inversión para Teziutlán, presumida en el informe, resultó ser la colocación de 124 kilómetros de líneas de conducción para el sistema de agua potable, que a su vez generó 51 empleos directos y otros 204 indirectos, con la expectativa de beneficiar a 58 mil 699 habitantes en la región. En el caso de Cañada Morelos, los proyectos desarrollados plantearon temas como educación vial y donación de plantas para reforestación en la zona, considerando que es uno de los municipios monitoreados para evaluar el cambio climático en el estado. Para Atempan, los apoyos se centraron en inversiones en electrificación. Esto se tradujo en una inversión de 2 millones 519 mil pesos destinados a la compra de 48 postes de luz; lo que implica que cada uno costó alrededor de 52 mil pesos y se beneficiaron a 272 habitantes de distintitas poblaciones. Entre las inversiones más costosas para Chichiquila se encontró el gasto de 20 millones 692 mil pesos en la conservación de 10.64 kilómetros de la carretera Puebla-Jalapa, misma que comparte con Guadalupe Victoria y Quimixtlán. Además, este municipio participó como uno de los 10 interesados en el asesoramiento de instrumentos de planeación, documentos dedicados a la mejora del desarrollo urbano y rural. Por su parte, Chiconcuautla recibió obras básicas en las cuencas del Alto Atoyac y Necaxa, se entregaron mototractores a pobladores y se benefició con Proyecto Estratégico de Seguridad Alimentaria (PESA). De lo anterior, no se especificó el monto pagado ni el cumplimiento de metas que debieron cubrirse. En caso contrario, los municipios con menor porcentaje de pobladores en pobreza extrema fueron Zoquitlán (4), Zapotitlán (9.8), Zacatlán (9.9), Yaonáhuac (11.4) y Xochitlán de Vicente Suárez (11.8). Tan sólo Zoquitlán participó en dos remodelaciones a vialidades, aparte de ejercer 743 mil pesos en 36 postes de concreto, utilizados para mejorar el sistema eléctrico local. Las carreteras mejoradas con un monto en conjunto de 37 millones 778 mil pesos, se comparten con otros municipios. A Zacatlán se le apoyó en el saneamiento de agua, con una inversión de 184 millones 321 mil pesos, que a su vez utilizaron en cuatro acciones distribuidas en tres municipios; no obstante, también participó en la entrega de mototractores, en actividades culturales y como locación de filmaciones internacionales. |