Sábado 04 Marzo 2017

La mezcla del temor y la adrenalina de poner en riesgo su vida, compensado por el respeto y la admiración que despiertan entre la población, el cuerpo de Bomberos de San Pedro Cholula vive entregado a dar todo su esfuerzo y amor a quien lo requiera, siempre con la meta de salvaguardar, recibir una sonrisa o un abrazo por su sacrificio.

En entrevista con El Popular, diario imparcial de Puebla, Jorge Mendoza Sandoval y José Abraham Santillana García se dijeron orgullosos de su labor, pues a más de una década de entregar su vida al servicio, cada día valoran más su labor, con la cual pueden mejorar el día de los cholultecas.

A sus más de 15 años de servicio, Mendoza Sandoval, dijo estar entregado a una de las labores más grandes: ayudar sin recibir algo a cambio. Aunque su tiempo respalda su experiencia, aseguró que eligió esta profesión gracias al perfil heroico con el que ilustraban a los bomberos en historias de ficción.

"Cuando uno tiene vocación, siempre viene con ese ánimo de trabajar. No se te hacen complicadas las cosas, a mi parecer, eso sucede cuando no se viene con el ánimo de laborar, pero nos gusta y no se me hace complicado", expresó.

Recordó que, desde la etapa de preparación para ser bombero, se encontró con un trabajo que lo obligaba a superarse todos los días, y que le enseñaba a disfrutar más cada instante, pues desde la sonrisa del niño hasta el tiempo con su familia se volvieron más significativos con los años.

El también rescatista detalló que a los 22 años comenzó con su labor; recuerda su primera misión como un momento "chusco", puesto que una niña llamó alarmada a pedir auxilio, luego de que un "ser querido" se ahogaba en una piscina; se trataba de un gato.

"Iba nervioso porque, claro, era el inicio de esta actividad; entonces, los rescatamos e hicimos nuestras maniobras y al final el gatito fue rescatado. Ese fue mi primer servicio", comentó.

Jorge Mendoza aseveró que el arquetipo de que los hombres con uniforme rescatan gatitos es una realidad; sin embargo, precisó que su primer incendio distó de lo mostrado en televisión: el reporte inicial de un automóvil en llamas resultó ser una bolsa de basura que ardía.

Pese a que en sus primeras experiencias no encontró la acción y la adrenalina que imaginó, Jorge descubrió que su vocación estaba en inspirar a los niños con los actos de ayuda que realizan los bomberos; salvar muchas vidas.

Entre todos sus rescates, la que mayor impresión le causó fue rescatar a una señora de la tercera edad que pedía auxilio luego de tropezar en las escaleras y romper el domo de cristal que recubría su hogar; tras rescatarla, supo que el esfuerzo y sacrificio valía la pena.

La voz de la experiencia

Por su parte, José Abraham Santillana García, oficial del cuerpo de bomberos cholulteca, prefirió no atribuir a ninguna experiencia su elección laboral, pues los servicios realizados en sus 24 años de experiencia le enseñaron que el mayor motivo era ayudar a otros.

José Abraham reconoció que, pese a que su padre se dedicó a lo mismo, ser bombero no fue su primera opción de trabajo; no obstante, tras pasar los cursos de preparación, supo que a eso quería dedicarse toda su vida.

"La labor de un bombero es sacrificio; es entregar lo más valioso que tiene uno, que es su tiempo, parte de su vida y darlo por gente que no conocemos, pero que uno está dispuesto a ayudarlos en cualquier situación", mencionó.

En cuanto a su vida personal, José Abraham se dijo contrariado por el tiempo dedicado a su trabajo, con jornadas de 24 horas y tiempos similares de descanso, lo que dificulta la convivencia con sus seres queridos; sin embargo, disfruta al máximo de sus hijos y nietos.

Fotos: Karen Rojas

Enfatizó que la mayor de las motivaciones que encuentra en cada rescate es la sensación que le deja el agradecimiento de aquellos que rescata, pues sus sonrisas y abrazos ayudan a sobrellevar con sus complicadas jornadas.

Recordó que, por muy increíbles que parezcan las proezas de su labor, también se dedican a salvar gatitos de los árboles, porque su prioridad será salvar todo tipo de vida.