Con la repatriación de 31 menores de edad, Puebla fue una de las siete entidades con mayor cantidad de deportaciones de Estados Unidos a México durante enero de 2017, lo anterior se desprende de datos de la Unidad de Política Migratoria (UPM) de la Secretaría de Gobernación (Segob) Federal. Los niños de entre 11 a 17 años de edad fueron los más deportados, con un total de 21 varones, de los que 20 regresaron sin la compañía de un adulto a territorio nacional. El Boletín Estadístico Mensual de Repatriaciones Mexicanas, actualizado al 3 de marzo, da conocer por separado la situación de niños de entre 12 a 17 años que regresaron solos de Estados Unidos, tal fue el caso de 18 menores, de los cuales sólo uno volvió asistido por un adulto. En el caso de las niñas, siete de ellas viajaron de un país a otro sin la compañía de mayor y sólo tres estuvieron bajo la supervisión de algún adulto durante su traslado. La Síntesis Gráfica de Niñas, Niños y Adolescentes (NNA) Migrantes Irregulares, desde y en Tránsito por México, actualizado a octubre de 2016, ubicó a la entidad entre las nueve con mayor cantidad de repatriaciones infantiles, con el 4.7 por ciento. En el caso de menores devueltos a México sin la asistencia de un adulto, la entidad se colocó entre las siete entidades con más casos. Puebla cerró 2016 como la quinta entidad con mayor número de niñas repatriadas, tras acumular el 4.1 por ciento de los casos a nivel nacional. Del total de repatriados, Puebla se ubicó como el quinto estado con mayor cantidad de casos en enero, con 718 deportados. También en enero, la UPM deportó a más hombres (641) que a mujeres (77). Según datos del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), niños, niñas y adolescentes deciden cruzar solos la frontera con Estados Unidos por tres motivos: el deseo de reunirse con sus familiares, mejorar su nivel de vida y escapar de la violencia familiar o explotación sexual. Sin embargo, durante su recorrido son víctimas de violaciones a su integridad física y derechos humanos; además, son vulnerables a caer en las redes del crimen organizado, sometidos a explotación sexual o laboral, sufrir maltrato institucional al momento de la repatriación o perder la vida en el momento del tránsito. |