Miles de feligreses abarrotaron las calles del Centro Histórico con el fin de compartir su devoción en la Procesión de Viernes Santo que encabezó el arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, quien en su mensaje a los más de 150 mil católicos congregados, invitó a la reflexión y exhortó a la ciudadanía a contemplar a Jesús Crucificado y mantenerse en oración. Desde las primeras horas del día, las iglesias participantes comenzaron sus preparativos. Las seis imágenes que recorrieron las calles fueron el Cristo de la Expiración, el Cristo de las Tres Caídas, la Virgen de los Dolores, la Virgen de la Soledad, Jesús de Nazareno y Nuestro Señor de las Maravillas. Este último contó con uno de los grupos más extensos de feligreses. Cada imagen tiene un peso estimado de 70 kilogramos, pero con la suma del templete, flores y telas, los monumentos religiosos superaron los más de 400 kilos. Foto: Karen RojasEl recorrido de los creyentes arrancó y terminó en la Catedral. Tomó rumbo a las avenidas 16 de Septiembre-Juan de Palafox y Mendoza, 2 Norte hasta la 4 Oriente para llegar a la 11 Norte y esquina con Reforma, donde monseñor Sánchez Espinosa emitió tres mensajes para recordar a los presentes que este tiempo debe ocuparse para la reflexión. A las 12 horas, el atrio de la Catedral se observó lleno de devotos, asistentes de todos los templos participantes, así como de creyentes que buscaban venerar con obsequios y rezos, los milagros obtenidos. Ante ellos, el Arzobispo de Puebla recordó que este fin de semana es el más sagrado para toda la Iglesia Católica. "Nos preparamos con nuestra oración, con nuestras obras buenas, con la práctica penitencial, para llegar hasta este día santo que empezó anoche con la misa de la eucaristía. Iniciamos con estos festejos sacratísimo con el Viernes Santo, Sábado de Gloria y Domingo de Resurrección". La reflexión terminó con el recordatorio de que su encuentro sirvió a los fieles para acompañar a Dios previo a su crucifixión y también les ayudaría a encontrar la indulgencia, siempre que mostraran el respeto y disciplina que significaba concluir el recorrido. Desde los primeros minutos, luego de la partida de todo el contingente, Sánchez Espinosa debió ser transportado en un carrito de golf debido a los problemas de salud que padeció el pasado 17 de enero, cuando sufrió un ataque cardíaco y fue atendido de urgencia. Foto: Karen RojasLos simpatizantes de Israel Pacheco Vázquez, exlíder del Sindicato del Ayuntamiento de Puebla, aprovecharon la salida del Arzobispo y en el recorrido mostraron pancartas pidiéndole que hablara con el gobernador José Antonio Gali Fayad sobre la liberación del exdirigente, a quien consideran un preso político. Durante el recorrido participaron el rector de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), Emilio José Baños Ardavín y el alcalde capitalino, Luis Banck Serrato, quien antes de llegar a la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, desapareció entre la multitud. Los festejos terminaron con un silencioso regreso, acompañado por los aplausos de los comensales en el Zócalo, donde el Arzobispo aprovechó para recorrer a pie y saludar a todas las personas que solicitaban su bendición, mientras afirmaba que este fin de semana también sirvió para unir al pueblo católico. |