Martes 18 Abril 2017

Alrededor de un homicidio relacionado con el crimen organizado se ejecutó por día en Puebla durante el primer trimestre del año, lo cual representó una mínima disminución del 15 por ciento en relación a los casos registrados en el mismo periodo de 2016, así lo reveló el último informe mensual correspondiente a marzo del Semáforo de Ejecuciones.

El documento diseñado por el Semáforo Delictivo, con apoyo de Lantia Consultores y reforzada con el análisis de datos publicados por el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) reveló que sólo en marzo pasado, Puebla cerró con 31 homicidios que, comparados a los de 2016, se mostró una cifra menor en 13 asesinatos, lo cual mantuvo a la entidad entre los 16 estados con más casos registrados en el país.

El número de ejecuciones del estado fueron superiores a las detectadas en territorios con presencia del crimen organizado, como en Nuevo León (30), Sonora (20), Coahuila (13) y Durango (5); sin embargo, este panorama violento no mostró grandes variantes a los resultados de los dos meses previos.

Foto: Cortesía

El pasado mes de febrero, Puebla se mostró por encima de entidades con presencia del narcotráfico, tras reportarse 34 decesos, ubicándose entre los 13 estados más violentos; además, en enero, el territorio estatal registró 20 homicidios lo cual colocó a la entidad como la décima menos violenta a nivel nacional.

El Semáforo de Ejecuciones reportó que en el tercer mes de 2017, los estados con más homicidios fueron: Veracruz (431), Guerrero (163), Guanajuato (134), Michoacán (116), Sinaloa (86); por otro lado, los más pacíficos fueron Aguascalientes (1), Campeche (2), Yucatán (2), Chiapas (5) y Durango (5).

El Sistema Nacional de Seguridad Pública reveló en su informe de febrero que en el primer bimestre de 2017 se reportaron 201 homicidios, lo que representó un ligero incremento de dos decesos que los denunciados en el mismo periodo de 2016.

De la totalidad de homicidios registrados en los dos primeros meses del año, poco más de la mitad se etiquetaron como dolosos, lo que significó que los homicidas causaron su muerte de forma intencionada; mientras que los 91 asesinatos los marcaron como culposos, derivado de muertes accidentales.