Martes 18 Abril 2017

Apenas 3 por ciento de las revisiones efectuadas a gasolineras en Puebla, correspondieron a estaciones de servicio pertenecientes a funcionarios públicos o a sus familiares, ubicados en el Triángulo Rojo, en el periodo de 2011 al primer bimestre de 2017, de acuerdo con una solicitud de acceso a la información respondida por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).

El 20 de marzo de este 2017, el portal de noticias Lado B retomó información de Animal Político y reveló que al menos 20 gasolineras de municipios con robo de hidrocarburo son de funcionarios públicos o sus parientes.

De acuerdo con el listado e información proporcionada por Profeco a El Popular, diario imparcial de Puebla, en los dos primeros meses de este año no se realizaron supervisiones a establecimientos de políticos y en 2016, sólo se detectaron dos revisiones.

Los dos estudios realizados por Profeco correspondieron a la empresa Servicios Carreteros de Esperanza SA de CV, perteneciente al actual alcalde de Tecolutla, Veracruz, Wenceslao Santiago Castro; pero en ambas se aceptó el procedimiento sin que se registraran irregularidades en el negocio ubicado en Esperanza.

El 18 de abril, Petróleos Mexicanos (Pemex), la Procuraduría General de la República (PGR), Secretaría de Seguridad Pública (SSP) del Estado, la Fiscalía General del Estado (FGE), la Secretaría General de Gobierno (SGG) y el Servicio de Administración Tributaria (SAT) realizaron un operativo en el que suspendieron seis gasolineras; dos de ellas a nombres de ediles.

Uno de los establecimientos es del alcalde de Atzitzintla, José Isaías Vázquez Reyes y otra del munícipe de Palmar de Bravo, Pablo Morales de Ugalde. Profeco realizó a Morales Ugalde sus últimas dos revisiones en 2012, mismas que aceptó y no hubo anomalías en el equipo de trabajo.

En 2011, Profeco acudió a la gasolinera del edil de Palmar de Bravo, donde certificó que toda su operación no presentaba irregularidades; además, en el mismo año visitó a Rey Morales Ugalde, hermano del munícipe, donde se reportaron seis errores en las cargas de combustible, pero en 2012 corrigió las observaciones.

La dependencia acudió en 2011 al establecimiento del otro hermano del munícipe de Palmar de Bravo, Job Morales Ugalde, a quien le detectaron un problema en sus instrumentos para despachar el combustible. Al año siguiente, superó las pruebas.

La gasolinera del alcalde de Atzitzintla, José Isaías Vázquez Reyes, registrada como Gasolinera Esperanza, llevaba desde 2014 sin ser sometida a una revisión por la Profeco; aunque en el último de los tres estudios anteriores, se detectó que no entregaba litros completos de gasolina.

La revisión de 2014 a Gasolinera Esperanza arrojó tres observaciones, una por errores de respetabilidad, mientras que el resto fueron alteración de modelo, ambas razones significaron que contaba con errores en los litros de combustible que vendía a los automovilistas.

El listado reveló que también la hija de Vázquez Reyes, detenido el 9 de marzo tras ser acusado por sostener nexos con Los Zetas, invirtió en el negocio del combustible: Rosalía Velázquez Antonio cuenta con un establecimiento en la demarcación gobernada por su padre, pero en seis años la Profeco no le realizó visita alguna.

La gasolinera con más irregularidades

Durante la gestión de Rafael Moreno Valle Rosas, exgobernador del estado, Sucesión Intestamentaria a Bienes de Manuel Pozos Aldave, registrada a nombre del diputado local, Manuel Pozos Cruz, resultó la empresa con mayor cantidad de revisiones de la Profeco.

El legislador de Compromiso por Puebla registró en 2012 las primeras dos observaciones por fugas en su gasolinera ubicada en Libres; asimismo, en su estación de Oriental, le detectaron en 2014 cuatro errores en la entrega de combustible.

Sucesión Intestamentaria también se caracterizó en 2012 por negarse en dos ocasiones a la revisión de la procuraduría: en agosto rechazó al personal de revisión en Aljojuca y Libres.