Alrededor de 100 portadores de la hepatitis C en Puebla se verán beneficiados con medicamentos gratuitos para su tratamiento en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), los cuales podían costarles más de 200 mil pesos, informó Daniel Meléndez Mena, exencargado de la clínica de dichos pacientes en la entidad. El pasado 11 de abril, el director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Mikel Arriola, anunció que los medicamentos para el tratamiento de la hepatitis C se sumarían al cuadro básico de fármacos, lo que reducirá a 6 meses el tiempo de recuperación de los derechohabientes. "Con el tratamiento nuevo lo que esperamos es que se elimine el virus, se cure la hepatitis y evitemos el desarrollo del cáncer de hígado y ahora que ya sabemos que la probabilidad de curación es del 95 por ciento o más y además el tratamiento que era un año, 48 semanas, se va a acortar a 12 semanas", explicó. En promedio, el IMSS atiende a 50 derechohabientes mensuales con este padecimiento, lo que genera una preocupación mínima en comparación con la cantidad de casos a nivel nacional, donde la zona norte encabeza el listado. Para el médico especialista, la hepatitis C sí es alarmante e incluso con mayor frecuencia que el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH). El tratamiento anterior causaba diversos efectos secundarios: desde dolor corporal, caída de cabello, molestias en articulaciones, fiebre y -en un reducido número de pacientes-, disminución en los glóbulos rojos y blancos, lo que los obligaba a suspender el tratamiento; por ello, dijo, esperan que esto se reduzca con los nuevos fármacos. Meléndez Mena indicó que en Puebla se definió una prevalencia de seis de cada mil habitantes que padecen hepatitis C; el mayor reto radica en que la población no cuenta con una cultura para monitorear su salud, lo que dificulta iniciar un tratamiento temprano. "Es una enfermedad cara, con los nuevos tratamientos que anunció el director general del IMSS, el costo será similar a lo que gastamos actualmente, pero incluso dijo que puede ser que cueste un poco menos el tratar ahora a los pacientes", mencionó. La hepatitis es una enfermedad asintomática, por lo que pueden pasar tres décadas sin manifestarse cambios físicos hasta que se dan los primeros indicios de cirrosis. Por ello, destacó sólo el 39 por ciento de los cirróticos lo son por el consumo de alcohol, mientras que el resto por otras razones. Después de la cirrosis y de no curarse de la hepatitis C, puntualizó, el peor de los escenarios es contraer cáncer de hígado, lo que dejaría al paciente como única solución someterse a un trasplante hepático, uno de los más complicados, por la escasez de tejidos, aunado a su alta demanda en el país. Las causas más comunes de la hepatitis C son la falta de cuidado en el uso de objetos punzocortantes y de higiene personal, como es el caso de las jeringas, navajas para rasurar o cepillos de dientes, ya que el virus se transmite a través del contacto sanguíneo. Puebla, de los nueve estados con más casos de hepatitisDe acuerdo con el último informe semanal de la Dirección General de Epidemiología (DGE) de la Secretaría de Salud Federal, en el primer trimestre de este año, Puebla presentó un crecimiento del 60 por ciento en los casos de hepatitis C respecto a lo detectado en 2016. El informe detalla que en los tres primeros meses de 2017 se presentaron 16 casos en Puebla, lo que puso a la entidad entre las nueve con más casos. Los hombres fueron quienes más contrajeron este padecimiento, con 11 casos frente a cinco de mujeres; es decir, el 55 por ciento de riesgo. |