Con homenaje póstumo en la 25 Zona Militar, en las instalaciones del Sexto Regimiento, fueron despedidos con honores los cuatro militares que perdieron la vida en cumplimiento del deber, en el enfrentamiento suscitado en Palmarito Tochapan el pasado miércoles por la noche. Los militares caídos fueron: el cabo Rolando Martínez Hernández, originario del estado de Veracruz; el soldado de la Policía Militar Máximo May Hernández, oriundo de Tabasco; el soldado de infantería José Manuel Lurumbe Rayón, originario de Guerrero; y el soldado de infantería Miguel Vázquez Álvaro, quien será llevado a su natal Chiapas. El evento en su honor estuvo encabezado por el comandante de la Sexta Región Militar, Juan Manuel Rico Gámez y el gobernador del estado José Antonio Gali Fayad, también estuvieron presentes el alcalde poblano Luis Bank Serrato, la senadora Patricia Leal y otros funcionarios del gabinete del estado de Puebla, así como los familiares de los cuatro militares acaecidos. El homenaje inició rindiendo con honores a la bandera. Después, Rico Gámez emitió su mensaje en el que a nombre del presidente Enrique Peña Nieto y del secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos Zepeda, dio un sincero pésame a las familias de los militares que perdieron la vida. "Este cobarde y vil ataque realizado por miembros de la delincuencia organizada, al utilizar mujeres y niños como escudo, no sólo representa una agresión en contra de las fuerzas armadas, sino también una afrenta a la sociedad mexicana y deja de manifiesto el ejemplar sacrificio de nuestros compañeros de armas, que a pesar de haber tenido la oportunidad de responder de manera contundente a la artera agresión, en esos momentos cruciales decidieron el sacrificio propio a costa de respetar la integridad y las vidas de las personas civiles, manipuladas de forma irresponsable por estos delincuentes -los huachicoleros-", manifestó el comandante de la sexta Región Militar. El comandante invitó a la población a no dejarse llevar en ningún momento por el camino de la ilegalidad y por la vorágine de la violencia que provoca la delincuencia organizada, que en nada abona a la paz y la concordia que desean los mexicanos. Rico Gámez aceptó que se sienten profundamente indignados y conmovidos por la pérdida de sus compañeros de armas pero aseguró que esas circunstancias "jamás nos intimidarán, por el contrario, nos unen y fortalecen a todos los integrantes de las fuerzas armadas". "No dudaré en aplicar el legítimo uso de la fuerza"El mandatario poblano acudió a dar el pésame a los familiares de los militares, a quienes reconoció su valor y heroísmo, así como su compromiso con la nación. Aseguró a las familias que se hará justicia y se dará con todos los responsables con la aplicación de la ley. Afirmó que las autoridades tienen el compromiso de acompañarlos hasta el último momento, El Ejecutivo estatal aceptó que "es un día difícil para el gobierno y para la población del estado". Reconoció el sacrificio de los militares al ofrendar su vida al servicio de la sociedad. Enfatizó que las autoridades estatales y federales se comprometen a que este crimen no quede impune. Afirmó que los soldados que ofrendaron su vida serán recordados por la historia y estarán en los corazones de las y los poblanos y de todos los mexicanos. "Hoy reitero lo dicho en mi toma de protesta. Entiendo muy bien que corresponde al gobierno el uso legítimo de la fuerza y no dudaré en coordinarme con los distintos niveles de gobierno para aplicarla cuando los delincuentes pretendan socavar nuestra paz, nuestra integridad, nuestros valores, a nuestras familias. Nadie estará por encima de la ley. Habrá mano firme, no me temblará la misma para darles seguridad y tranquilidad a todos los habitantes de nuestro estado. No podemos perder un solo minuto, Puebla nos necesita a todos", resaltó. Además, exhortó a los poblanos a reconstruir el tejido social, valorar la dignidad humana y la vida. Y recordó que el deber de un gobernador es "salvaguardar la paz y la tranquilidad en su estado, el deber de un servidor es salvaguardar por sus familias, las familias que hoy están sufriendo la pérdida de cuatro hermanos nuestros, a esas familias les reitero que esto no se va a quedar impune". La ceremoniaDespués de los honores al lábaro patrio y del discurso del comandante de la Sexta Región Militar y el gobernador, se efectuó un disparo de salva en honor de los caídos. Después, los funcionarios militares y civiles montaron guardia de honor. Luego, se entregaron cuatro banderas de México y cuatro cartas de condolencias a los familiares. Siguió el protocolo de la ceremonia al entonarse el himno nacional y después de despidió al lábaro patrio. Por último, los féretros fueron llevados en medio de aplausos de sus compañeros, superiores y familiares, hasta las carrozas que los llevarían al aeropuerto para después ser trasladados a sus estados de origen.
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