07 Mayo 2017

En el combate a la tala ilegal de árboles en Puebla, durante los últimos seis años se clausuraron 51 aserraderos clandestinos que se ocupaban del transporte y producción de madera sin los permisos pertinentes, así lo reveló una solicitud de acceso a la información respondida por la Procuraduría Federal de Protección al Medioambiente (Profepa).

Datos revelados a El Popular, diario imparcial de Puebla, indicaron que entre 2011 y 2016 se detectaron 51 aserraderos que, de acuerdo con el Programa de Combate a la Tala Clandestina (CTC), ejercían de manera ilegal el aprovechamiento, transporte, transformación y almacenamiento de materias primas forestales.

Sólo en 2016 se contaron 10 aserraderos, la segunda cifra más elevada del sexenio, luego de mantenerse a la baja; en seis años, Puebla registró en dos ocasiones cifras con dos dígitos.

Foto: Archivo Enfoque

En operativos realizados el año pasado, se aseguraron 13 vehículos y 35 herramientas; en cuanto a productos obtenidos de la tala, se decomisaron 524.3 metros cúbicos de madera, así como casi cinco toneladas de carbón, pero en ninguna acción hubo detenidos.

Según datos de la Profepa, en la administración del exgobernador Rafael Moreno Valle, se aseguró a 13 personas; sin embargo, todas fueron en 2011 y 2013, mientras que en el resto de los años no hubo detenidos.

En cuanto a madera asegurada, Puebla alcanzó su registro más alto en 2014, con más de mil 291 metros cuadrados, en los dos años siguientes la cifra se mantuvo a la baja.

El total de madera incautada de 2015 y 2016 fue de más de mil 266 metros cúbicos; una disminución del 59 por ciento respecto a 2014; mientras, en los dos primeros meses de 2017, la Profepa recuperó más de 7 mil metros cúbicos de material forestal.

Por otro lado, entre 2013 y 2016 se incautó un 282 por ciento más de toneladas de carbón -de mil 290 kilogramos a 4 mil 923-; asimismo, en dicho periodo la cantidad de material detectado se mantuvo en crecimiento.

En el último sexenio, la cantidad más elevada de carbón asegurado se registró en 2011, con 36 toneladas; en los demás años, las cifras se mantuvieron por debajo de los dos dígitos.