Hace 10 años, Rodrigo Marín Silverio, de 37 años de edad, decidió seguir el sueño americano para mejorar su condición de vida y se convirtió en el segundo poblano deportado de Estados Unidos. Este jueves 11 de mayo fue recibido por representantes de la Casa del Migrante de Tecamachalco, de donde es originario, para revisar opciones de apoyo e integrarlo a la vida laboral. Con las nuevas disposiciones migratorias que el gobierno de Estados Unidos impuso tras la llegada del magnate Donald Trump a la presidencia, Marín Silverio se vio obligado a regresar a su país de origen al ser migrante indocumentado, aún con la expectativa de encontrar un empleo que le brinde la misma estabilidad que encontró en el país vecino. En entrevista con El Popular, diario imparcial de Puebla, el joven originario de Tecamachalco relató su historia de vida, y contó cómo en 2007 decidió pagar mil 100 dólares a un pollero, quien lo llevó hasta Pensilvania para trabajar como jardinero. La decisión de salir de su país, contó, fue tras el nacimiento de su hija, lo cual le dio motivos para mejorar su condición de vida, ya que "la situación estaba muy crítica" en México, por lo que decidió cruzar hacia el otro lado. No le costó mucho tiempo emplearse en la Unión Americana, gracias a los latinos que conoció allá, quienes le dieron trabajo de mantenimiento en jardines de hospitales, escuelas, campamentos y, de vez en cuando, labores de limpieza en departamentos. Para ganar dinero extra en su tiempo libre colaboró en construcciones, en la elaboración de banquetas, en el servicio a estacionamientos y "trabajitos extra" que salieran para poder enviar más dinero a su familia. Durante el tiempo que vivió en Estados Unidos, Rodrigo realizó un viaje a México para conocer a su hija, lo cual ocurrió hace cinco años. Relató que en su viaje no recibió malos tratos ni intimidación por parte de autoridades, pero todo cambió cuando llegó Trump a la presidencia. Marín habló del racismo como algo muy presente y añejo en Estados Unidos y señala a los policías como sus principales promotores; fue con la llegada del republicano, dijo, cuando aumentaron los actos de injusticia, violaciones a la ley y deportaciones masivas. Al ver la situación, el año pasado empezó a tramitar su ciudadanía, pero no se completó por falta de tiempo y dinero. Un día cuando llegó de su trabajo, la policía de migración apareció en su domicilio, le pidieron que los acompañara y, para no tener problemas, "que siguiera las indicaciones". En ese momento, Rodrigo no sabía que podía realizar una llamada a su abogado y que tenía derecho a guardar silencio, por lo que a todo dijo que "sí" y en cuanto se dio cuenta, ya estaba de regreso en México. Su deportación no fue violenta como en otros casos de sus amigos hispanos. Al volver, le proporcionaron un teléfono para llamar a su familia y lo contactaron con la Dirección de Apoyo y Protección a Migrantes y Derechos Humanos, mejor conocida como la Casa del Migrante en Tecamachalco. Foto: Alba EspejelAl saber de su llegada, la encargada de dicho sitio, Analin Tanús Salazar, lo contactó y orientó para que en el estado de Puebla se le brindara apoyo; así, Rodrigo se convirtió en el segundo poblano deportado de Estados Unidos. A través del Servicio Nacional de Empleo (SNE), ubicado en las instalaciones del Centro Integral de Servicios y Atención Ciudadana (CIS), el deportado tendrá el beneficio de adquirir un préstamo para establecer un negocio de acuerdo con las aptitudes que desempeñaba en Estados Unidos. También se le ofreció la posibilidad de acceder a una bolsa de trabajo. El proceso para que reciba la ayuda del gobierno implica trámites administrativo, entre lo que se incluye: exámenes para verificar su nivel de inglés y, con estas pruebas, detectar en qué campo laboral puede asemejar su vida en México con la que llevaba en EU. Por el momento, el recién deportado no piensa volver a Pensilvania, su "segunda casa" como le llama, ya que si vuelve, la policía lo puede detener y tendrá más antecedentes negativos en su historial. El plan que tiene en mente es aprovechar a su familia y seguir todos los consejos que la Casa del Migrante le ofrezca para encontrar trabajo. Piden mayor apoyo en zona del Triángulo RojoTanús Salazar informó que Tepeaca es el municipio con mayor número de casos de deportación entre los municipios del llamado Triángulo Rojo. Puntualizó que, a nivel estatal, los municipios de la franja con mayor incidencia de robo de combustible presentan el número más cuantioso de deportaciones y repatriaciones desde que Donald Trump llegó a la Casa Blanca. Familiares de migrantes procedentes de Quecholac, Tlacotepec, Tochtepec y Huixcolotla se han acercado para pedir informes, ya que en estos puntos no se cuenta con una Casa del Migrante. En los últimos días, habitantes de Palmarito Tochapan, comunidad de Quecholac, se han acercado con frecuencia para pedir informes acerca de visas laborales. Tanús indicó que entre los servicios más solicitados está la búsqueda de personas que se fueron a Estados Unidos y de las cuales no volvieron a tener información, así como trámites de visas de trabajo y repatriados. El objetivo de la Casa del Migrante, dijo, es reintegrar a todos los que vuelven a sus comunidades de origen con opciones seguras de empleo y autoempleo. |