Por su cercanía a Ciudad Universitaria, la colonia Granjas de San Isidro se ha convertido en una zona donde habita gente joven; sin embargo, los estudiantes que viven y transitar en ese lugar para dirigirse o regresar de la universidad, son los más vulnerables a los robos en vía pública. Habitantes de esta colonia denunciaron a este medio que los "vándalos" rondan las calles, incluso los comercios son algunos de sus blancos. Entrevistado por este medio, Eduardo Sánchez, dueño de una miscelánea, compartió que su colonia solía ser segura pero "de un año a la fecha", el robo a transeúntes y los intentos de asaltos a tiendas han incrementado. "A mis vecinos los del autolavado ya les quitaron su dinero, los estudiantes vienen y platican que les arrebatan su celular; cerca de aquí hay un bar, a los pobres que salen tarde siempre les pasa algo, definitivamente no es gente de aquí, son delincuentes que sólo vienen hacer mal", relató. El comerciante, señaló que son mínimos los rondines que uniformados de la Policía Municipal hace para bridarles seguridad y comparte que una opción que tuvieron para disminuir los asaltos en la zona, fue incrementar el programa Vecino Vigilante. Los colonos de la calle Universidad Autónoma de Yucatán se juntaron para aplicar dicho programa y entre ellos a hacer su vigilancia. Vía WhatsApp se avisan si hay algún extraño rondando en la zona o si sospechan que alguien quiere atacar una tienda. Las hermanas Rosa y Alicia Castillo tienen un puesto de gorditas y una papelería respectivamente, añaden que ante la falta de seguridad y el desinterés total por parte de las autoridades, han decidido junto con sus vecinos, cuidarse el uno al otro. "Ya es tranquilo por aquí, pero eso se debe a que nosotros nos cuidamos, vimos lo de Vecino Vigilante y quisimos que pararan los abusos, estábamos hartos de escuchar que a vecinita tal la asaltaron, fulanita le quitaron la bolsa, era momento de que actuáramos", afirmó Rosa Castillo. Aseguran estar molestos al volverse sus propios vigilantes, pues consideran que ésa es una acción que compete al gobierno municipal y también a la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), pues un gran porcentaje de los vecinos son estudiantes. Sólo piden más patrullaje ya que su iluminación se encuentra en buenas condiciones, la basura pasa en los horarios indicados y al parecer están siendo escuchadas sus peticiones de obra pública. En la colonia todavía existen calles por pavimentar, pero los mismo colonos señalan que han ido arreglándolas poco a poco, pues en comparación con hace cinco años, en la actualidad un 80 por ciento de las vialidades se han mejorado. Hoy en día lo que los tiene preocupados es su seguridad y las de los vecinos, porque todavía el mes pasado una de las habitantes pidió auxilio al ser atacada por un sujeto que le quería quitar su celular. Los vecinos añaden que de inmediato hablaron al número de emergencia y nadie fue a ayudarlos, lo que los hizo sentirse impotentes y muy enojados con las autoridades. Leonardo Mirón atiende una papelería, declara que también escuchó el altercado de la vecina cuando le intentaron quitar su teléfono móvil. En entrevista, comentó que los asaltos se han dado principalmente a mujeres, lo que pone más nerviosa a la comunidad. "El único problema que nos aqueja es la seguridad, si los policías pasaran con mayor frecuencia, ahuyentarían a los malandros; los negocios hemos optado por estar en rejas, preferimos estar cerrados a que nos pase algo malo", mencionó. Los vecinos compartieron que de todos los asaltos que se han presentado en Granjas de San Isidro, no creen que ni uno sólo haya sido denunciado, debido a que la mayoría de víctimas son jóvenes que tienen muchas actividades, además que el proceso de denuncia se ha convertido en un "martirio burocrático". Los colonos temen que su zona de confort se vea afectada con el cierre de los negocios que han sido atacados; estiman que por lo menos 10 comercios se encuentran en su colonia y ayudan a que los estudiantes no tengan la necesidad de ir hasta el supermercado. En contraste, las zonas aledañas ya se están convirtiendo en fraccionamientos cerrados y los locatarios de San Isidro comparten que los elementos de seguridad se encuentran ofreciéndoles servicios de rondines. |