Miércoles 31 Mayo 2017

Sin poder caminar, sin poder comer y dependiente de su familia, Silvia Alejandra Castillón Sánchez enfrentó algo que en su momento desconocía, la esclerosis múltiple.

Nunca pensó que esta enfermedad la dejaría en una condición inane, en donde era necesaria la ayuda de amigos y familiares para llevar a cabo actividades básicas en su día a día.

Todo inició en 2008. No sabía lo que le pasaba. Sólo sintió adormecimiento en los pies y posteriormente la sensación llegó a las rodillas y abdomen, hasta el grado que ya no se pudo mover de la cintura para abajo.

Durante los tres meses siguientes, visitó a diferentes médicos, quienes le daban variedad de diagnósticos pero no podían decirle cuál era su situación. Más tarde, la invitaron a consultar un especialista que trata trastornos que afectan al sistema nervioso, un neurólogo, quien al consultarla decidió realizar una resonancia magnética, la cual reveló que Silvia tenía lesiones en el cerebro y de inmediato comenzó el tratamiento para la esclerosis múltiple.

Compartió que al ser afiliada al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) no pagó nada, pero de no haber tenido el apoyo de un programa social, el tratamiento hubiera costado alrededor de 30 mil pesos mensuales.

Se hospitalizó, recibió la medicación, algunos fármacos eran tan agresivos que empezó a sufrir dolores de cuerpo, le bajaron las defensas y se expuso a otras infecciones.

El proceso que vivió con su familia, lo describe como el más difícil de su vida, pues tenía 32 años y muchos proyectos de vida que se detuvieron porque ya no podía caminar. Gracias a la intervención temprana, la esclerosis no se expandió y en la actualidad se puede valer por ella misma.

A Castillón Sánchez le tranquiliza que sigue teniendo una vida normal en comparación a otras pacientes que desde su primer ataque dejaron de caminar, pues ella sólo tuvo dos asaltos y se ha mantenido medicada para estar estable, además tiene que ir de manera constante al médico para revisiones.

"Gracias a Dios, a mí, hoy me pueden ver bien, saludable, pero hay pacientes que les afectó mucho y ya no pueden nunca moverse", finalizó.

Resaltan el diagnóstico y tratamiento temprano

Cada 31 de mayo, desde el año 2009, se conmemora el Día Mundial de la Esclerosis Múltiple. El día se constituye con el objetivo de concientizar a la población, informar acerca de la enfermedad y compartir historias de vida.

En este marco, Nancy Bertafo Ramírez, neuróloga del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), dio a conocer que la esclerosis múltiple es una enfermedad neurodegenerativa que ataca principalmente a los adultos jóvenes de 20 a 35 años de edad, siendo un 70 por ciento mujeres y 30 por ciento hombres.

Hasta el momento, no se conoce la causa del padecimiento, los síntomas más frecuentes son espasmos, disminución o pérdida de la visión, pérdida del movimiento en cualquier parte del cuerpo, alteraciones sensitivas y disminución de las sensaciones en el cuerpo.

Cuando la esclerosis no se trata a tiempo, existe más riesgos de que el paciente pueda perder el movimiento en cualquier momento, por lo tanto es primordial diagnosticarlo temprano para disminuir las discapacidades.

A nivel mundial existen 2.5 millones de personas que padecen esclerosis múltiple, en México hasta hace un año, se contabilizaban 20 mil diagnosticados y en Puebla, alrededor de mil pacientes.

En entrevista, Nancy Bertafo añadió que la esclerosis es una enfermedad de baja prevalencia en el país por lo que es difícil de diagnosticar; no tiene cura, sólo se controla y en un gran porcentaje, el enfermo puede llevar a cabo su vida normal si se detecta a tiempo.