En la feria número 23 del Nopal y la Tuna, productores de San Bernardino Tlaxcalancingo reportaron una disminución de 20 por ciento de ventas, el año pasado les afectó la sequía y este año las tormentas. Ángel Rubén Zecuatl Cuaya resaltó que la feria es importante porque da a conocer el producto al que se dedica la mayoría de pobladores, ya que pocas veces reciben apoyo gubernamental, como hace algunos cuando les dieron bombas para fumigar palas y carretillas; en un año bajo venden 100 toneladas de nopal. Román Martínez Cortés dijo que Semana Santa es una buena temporada. No obstante "los productores prefieren ir a vender a otros lados como Santa Isabel, San Pablo y Santa Ana rumbo a Tlaxcala, primero porque ya no hay espacio para sembrar y después porque hay tanta competencia que tenemos que buscar otro mercado", compartió Alberto Cinto Coyotl, aseguró que para preparar sus platillos a base de nopal lo más importante es que no suba el costo. |