Martes 13 Junio 2017

Azucena Martínez Roldán lleva una década sin novio; desde los 20 años, una ruptura amorosa hizo que perdiera fe en el amor y es que su última relación la llevó a una profunda depresión, desde ese entonces cerró la puerta a nuevas oportunidades sentimentales.

Familiares y amigos le aconsejaron que el 13 de junio visitara el templo de San Antonio, conocido por ser "El Santo del Amor". Azucena, al encontrarse en un momento estable en su vida, decidió ir a rezarle a San Antonio para conocer su alma gemela.

Hay tres rituales conocidos en el Barrio de San Antonio para poder atraer el amor, el primero consiste en pedir 13 monedas a desconocidos y cuando las encuentran, varias mujeres en la entrada del templo les ofrecen tres listones, uno verde, uno amarillo y uno rojo.

En cada listón se debe de poner la petición y el nombre del ser amado, dejar las monedas, rezar una oración y prender una vela roja a los pies de San Antonio.

La segunda opción para pedirle novio reside en comprar una imagen del Santo y quitarle el niño que tiene en brazos, se le reza una oración y se le advierte que no se le regresará el bebé hasta que le concedan sus pedidos.

El último rito se basa en comprar una vela roja, un listón rojo y rezar una oración durante 13 días consecutivos a la misma hora, al listón se le hacen 13 nudos para posteriormente colocarlo en la imagen de San Antonio de Padua.

Entrevistada por este medio, Verónica Guzmán Reyes vende los materiales para conseguir pareja desde que tenía ocho años de edad; compartió que lo más importante del ritual es la fe con la que se hace, ya que si lo realizan por juego, las oraciones no tienen sentido.

El sacristán del templo, Alejandro Cabrera Pérez, explicó que en un principio San Antonio se llamaba Fernando pero se cambió el nombre cuando entró a estudiar con los franciscanos, fue considerado un hombre que obraba milagros, un religioso que hacía acciones bondadosas, por ello la gente lo seguía.

No sabe con exactitud a dónde se remonta la tradición de los listones, pero considera que tiene que ver con la facilidad que San Antonio tenía para poder auxiliar a la gente, además que siempre ayudó en casos difíciles, de ahí que también sea considerado el santo de los objetos perdidos.

Los milagros que realizó se difundieron de tal manera que llegó un momento que se creó una "religiosidad popular", tanto así que las mujeres empezaron a poner de cabeza a la imagen para invocar el amor.

La encargada de cuidar la iglesia, Pilar Pérez, aseguró que tan sólo el 13 de junio llega un aproximado de 3 mil visitantes al templo, de los cuales un 80 por ciento son mujeres que van a pedir un milagro, un 10 por ciento adultos mayores y el otro porcentaje son familias.

Asimismo, mujeres del municipio de Izúcar de Matamoros ponen a San Antonio de cabeza con la finalidad de encontrar un novio o un buen marido.

Andrés Flores Mora, párroco de Cristo Rey la Galarza, comentó que cada año se festeja a San Antonio en el templo del San Juan de Dios en el municipio, en donde acuden por lo menos unas 300 personas a esta celebración.

El entrevistado mencionó que es muy probable que en algunos hogares del municipio las mujeres pongan de cabeza a San Antonio y aunque desconoce el origen de esta práctica, al mismo tiempo que no corresponde al culto, ya que los santos no están para eso, pues son para llevar prácticas espirituales.

Por otra parte, los últimos 10 años, el barrio de San Antonio en la capital poblana se ha convertido en un centro del arte urbano, a la par de las festividades religiosas el consejo de la fiesta patronal ofreció diferentes actividades artísticas como conciertos de rap, exposición de grafiti y cine bajo las estrellas.

Juan Díaz Ruíz, uno de los organizadores, explicó que la idiosincrasia del barrio, ha hecho que adopten la cultura y esencia del hip hop, ofreciéndole todo su talento y creaciones al santo patrono del barrio.