Jueves 15 Junio 2017

El delegado en Puebla del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Enrique Doger Guerrero, negó haber desacatado la orden judicial que le exigía remover a Marco Antonio Villaseñor Díaz, director del Hospital General número 20 de La Margarita, por dar una mala atención médica a un paciente.

El Popular, diario imparcial de Puebla, publicó que hasta este miércoles 14 de junio, el priista contaba con apercibimiento que le advertía del riesgo de terminar en la cárcel, ser destituido de su cargo e inhabilitado para desempeñar cualquier cargo público por no cumplir la sentencia dictada por el juez Cuarto de Distrito en materia Penal.

La delegación IMSS en Puebla, a través del departamento de comunicación social, informó que el delegado cumplió con la orden judicial que se le había decretado, por lo que no procedió el desacato. El cumplimiento se dio con fecha del 14 de junio a las 20:05 horas, en respuesta a los oficios 24869 y 24889.

De acuerdo con la información proporcionada, tampoco procedió la suspensión del director del Hospital General número 20 La Margarita, y además se proporcionó un informe médico de la situación del quejoso, de quien aseguran se encuentra bien de salud y, acusan, que sólo busca alargar su prórroga a través de dilataciones en el proceso legal que enfrenta.

El afectado, de quien por razones de seguridad se omite el nombre, fue confundido y atacado por elementos de la Policía Estatal con seis impactos de bala cuando peleaba a golpes con el conductor de una pipa por un percance vial.

En Twitter, el delegado del IMSS (@EnriqueDogerPue) sostuvo que había respondido la noche de ayer, "en tiempo y forma", al juez Cuarto de Distrito en materia Penal. No dio mayores declaraciones al respecto, por lo que la información proporcionada a este medio correspondió a cargo del área de Comunicación del instituto.

Le informo que ayer, por la noche se respondió en tiempo y forma. No hubo desacato. Respetamos la ley

- Enrique Doger (@EnriqueDogerPue) June 15, 2017

Los padres del afectado advirtieron que los médicos del IMSS La Margarita les aseguraron que ya no tenían camas ni espacio para mantener al interno, por lo que era necesario darlo de alta, esto a pesar de que el quejoso presentaba temperatura constante y vómito de sangre.

El informe señala que autoridades del IMSS le quitaron el suministro de suero al afectado y lo bajaron al área de biblioteca para desahogar la audiencia, esto por instrucciones del personal jurídico de la delegación, lo que generó que por su salud empeorara, además de que los familiares denunciaron hostigamiento por parte del personal médico y de enfermería.

Al confirmar la información por parte del juez de control, se procedió con la sentencia. Antes de pasar las 24 horas correspondientes para acreditar ante el juzgado, el equipo jurídico del IMSS dio respuesta a través del juicio de amparo 599/2017, donde se informó del expediente clínico del afectado y aseguró que se respetaron los principios de equidad y derechos del paciente, con lo que se descartó cualquier tipo de discriminación, según se desprende de la respuesta firmada por el director del hospital, Marco Antonio Villaseñor Díaz.

La respuesta del IMSS aseguraba que el afectado se encontraba en buen estado de salud y en mejoría, por lo que procedía el egreso del paciente.

En entrevista con este medio, Federico Marín Martínez, jefe de Prestación y Atención Médica en la delegación IMSS Puebla, compartió que el paciente siempre recibió la atención médica conforme a derecho, al ser derechohabiente, por lo que hoy en día "se encuentra en buenas condiciones", aunque cuenta con custodios y sigue con orden de aprensión, al estar involucrado en un hecho donde se presume la comisión de un delito.

"Clínicamente nosotros podríamos egresarlo, tiene una fistula pancrática que no complicaría su vida", señaló el médico.

Puntualizó que el paciente "de manera inexplicable" dejó de hablar y moverse; no obstante, asegura que la bala que recibió en el enfrentamiento no afectó su sistema nervioso central ni atentó el cerebro o médula espinal, por lo que no encuentran razón para que el paciente siga en cama.