El Consejo Mexicano de la Familia interpondrá una denuncia por los daños generados al Autobús de la Libertad en su paso por la ciudad de Puebla, donde fue agredido por integrantes de la comunidad Lésbico, Gay, Bisexual, Travesti, Transexual, Transegénero e Intersexual (LGBTTTI), el cual impidió, a huevazos y abucheos, el recorrido de los que defienden la familia tradicional. Juan Dabdoub Giacoman, representante del Consejo de la Familia, exhortó a revisar el catálogo de enfermedades de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que depende de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), pues señaló que el travestismo es una enfermedad y la homosexualidad nunca tuvo que haber salido de la lista. En conferencia de prensa luego del enfrentamiento entre ambos colectivos, Dabdoub Giacoman compartió que la gente con otras preferencias sexuales necesitan ayuda; recalcó que la homosexualidad salió de la lista de enfermedades por una votación en el congreso nacional de psiquiatría; pero, opinó, no fue una buena decisión. "Si tú me dices que tengo cáncer no te voy a decir que me estas faltando al respeto, si me dices que me muero de leucemia, no me voy a ofender", respondió Giacoman al preguntarle si consideraba una ofensa a los homosexuales decir que estaban enfermos. Este lunes 26 de junio por la mañana con abucheos y "aventadas" de huevos, ciudadanos e integrantes de la comunidad LGBTTTI recibieron, en el zócalo de la ciudad, al Autobús de la Libertad del Consejo Mexicano de la Familia, el cual no coincide con los derechos de la comunidad gay y exige educar a menores con valores morales y religiosos a través del hashtag #DejaAmisHijosenPaz. Con altavoz en mano, algunos encapuchados les gritaron a los pasajeros del autobús: "¡Fuera de Puebla!"; de forma simbólica colocaron sellos de clausura al vehículo y exigieron a policías que la seguridad fuera "pareja" para todos, ya que "nunca les brindaron seguridad de este tipo". De acuerdo con los manifestantes, en el momento que llegó el autobús, elementos policiacos custodiaron el vehículo y se portaron agresivos con la gente que portaba banderas de arcoíris, explicaron que ellos sólo quería dar su punto de vista, pero al ver al agresión decidieron abuchearlos. Según los asistentes, lo que detonó el enojo de los manifestantes fue la hostilidad de los pasajeros, ya que agredieron física y verbalmente a las mujeres que llevaban pancartas, exigían tolerancia y "no más odio justificado". |