María Antonieta vende bolsas artesanales con su hijo en la avenida Juárez. Todos los días viaja de la localidad de San José Xacxamayo de la ciudad de Puebla al centro para ganarse algunos pesos, desde las 6 horas toma el primer autobús que la deja a las ocho en el Paseo Bravo. A esa hora ayuda a su esposo a vender dulces en la calle 11 Sur y a las 10 horas camina por la zona restaurantera de la avenida Juárez para vender las bolsas que ella misma hace; cada una la ofrece a 100 pesos; si tiene suerte le compran dos, pero hay días que se va con las manos vacías. La clientela le regatea mucho, dice, al señalarle que su producto es muy caro y que no vale la pena. A la semana gana alrededor de 300 pesos en bolsas y otros 100 en limosnas o caridad, ésta es la historia de María Antonieta, una de los 3.7 millones de poblanos que están en situación de pobreza, de acuerdo con lo revelado por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) el pasado miércoles 30 de agosto. MIRA TAMBIÉN: SALARIOS EN PUEBLA, INSUFICIENTES PARA SALIR DE POBRESEl costo mensual promedio para que una familia de cuatro personas viva en Puebla es de 25 mil 842 pesos, mientras que una sola requiere 7 mil 71 pesos, según la base de datos Numbeo, dedicada a la revisión del costo de vida en las urbes del país; pese a esto, María Antonieta, su esposo y su hijo sobreviven con mil pesos al mes. La entrevistada explicó a El Popular, diario imparcial de Puebla, que su gasto mayor es la comida, pero al vivir con sus suegros y cuñados todos cooperan y sólo tiene que ahorrar para sus pasajes diarios. La parada del transporte público es lejana de donde vive con su familia y todos los días deben caminar por lo menos media hora para abordar una unidad; en la mañana hay vecinos que los llevan, pero si en las tardes llegan muy tarde tienen que caminar toda esa distancia a pie y sin luz. Mientras trabajan en Puebla desayunan lo que la gente les regala; no obstante, hay personas que también los han insultado, y les dicen que se busquen un trabajo en vez de "dar mala imagen a la ciudad". María quisiera tener un trabajo, pero no sabe leer ni escribir. Su hijo la acompaña a vender, tiene ocho años y no va a la escuela, ya que no hay dinero para pagar una inscripción "opcional" que piden las escuelas a padres de familia, un uniforme o los útiles. Su hijo sólo estudió hasta primer grado de primaria y teme que no pueda progresar, pues si le cuesta mucho esfuerzo ganar dinero para la comida, más difícil será darle educación. "La pobreza está muy cerca del centro de Puebla, nosotros vivimos a una hora y cachito de aquí y no saben lo duro que la estamos pasando, es difícil y no se ve que la situación vaya a mejorar", expresó. Lamenta María del Carmen tener un bajo sueldoA sus 48 años, María del Carmen Hernández vive en la casa de su hermano y así ha sido desde hace 25 años, la falta de formación académica le ha impedido encontrar un empleo para hacer su propio hogar. En la actualidad sólo trabaja un día a la semana y con los 250 pesos que gana no le alcanza para tener una mejor calidad de vida. Los jueves, su único día laboral, se levanta a las 8 horas para arreglar el cuarto que renta su hermano a cambio de 300 pesos mensuales, desayuna "frijolitos, sopita o sopa de verduras", pues es para lo que le alcanza. En cuanto termina se dirige a su trabajo en una residencia en la zona de Los Fuertes, donde lava ropa y limpia. Por lo regular su primera actividad comienza a las 9 horas y finaliza a las 13, después ordena el hogar hasta las 17 horas, con ello regresa con su familia a las 18:30 horas para cenar. María del Carmen explicó a El Popular, diario imparcial de Puebla, que su actividad es agotadora pero no tiene más opciones ya que nunca fue a la escuela, no sabe leer ni escribir; además, hasta hace poco se integró a la escuela para adultos. MIRA TAMBIÉN: LIBRAN LA POBREZA 3 DE CADA 100 POBLANOSDe tener una mejor preparación académica, dijo, tendría la oportunidad de conseguir un mejor empleo para darles mejores beneficios a sus tres hijas; de éstas, la mediana, de 19 años aún vive con ella y la menor, de 17 años ha comenzado a vivir con su suegra y su nuevo bebé, comentó. María detalló que vivir con la familia de su hermano a veces no es sencillo, pues hay complicaciones al compartir espacios de la misma vivienda, sobre todo si se toma en cuenta que en total son ocho personas las que habitan el inmueble ubicado en la colonia Chapultepec. En la morada, dijo, vive su hermano, su cuñada, sus dos sobrinos, la esposa y el hijo de uno de ellos, así como su hija y ella, todo ello complica la convivencia y si bien tener una casa propia es su sueño, éste es aún lejano ya que ha tenido problemas de salud y con su salario debe pagar la renta, la luz y el gas. Ante su bajo salario, indicó, tiene problemas para pagar a sus familiares y tiene que pedirle que le extienda su plazo de pago porque es difícil cumplir. Su ilusión es dedicarse a la venta de dulces, pues cree que es una de las mejores opciones ante sus problemas de salud. Comentó que hace dos años, el doctor le detectó un problema en los brazos, los cuales presentaban reacciones como de "quemadura" pero todo se ha vinculado a sus niveles de estrés relacionado a los problemas para poder dar una buena calidad de vida a sus hijas. María del Carmen es una de las 3.7 millones de personas en Puebla en situación de pobreza, al percibir bajos ingresos y menores posibilidades para acceder a una mejor calidad de vida. |