Lunes 19 Marzo 2018

Los padres de una niña, quien murió el pasado fin de semana en San Jerónimo Caleras, acusaron que el deceso se debió al consumo de un pollo echado a perder que compraron en una tienda departamental ubicada en esa junta auxiliar de Puebla.

La familia es originaria de Chiapas y son de escasos recursos, por lo que el pasado lunes sus vecinos contactaron con varios medios de comunicación para hacer público que la familia necesitaba la ayuda y que los poblanos se sumaran.

En la solicitud de ayuda, se hacía mención que los padres de la niña son muy pobres y no tenían dinero para el traslado del cuerpo, ni siquiera para que ellos se trasladaran en el autobús.

El cuerpo se velaba en la calle Juan C. Bonilla número 8 de San Jerónimo Caleras. En cuestión de un par de horas alguien había donado el traslado del cuerpo, otros más llevaron flores, cirios y otros objetos para velar a la pequeña.

El cuerpo saldría este lunes por la tarde, sin embargo, los padres de la menor no podrían viajar con el cuerpo por lo que requerían dinero para los boletos de ida a Chiapas en donde sepultaran a la niña.

Tiempo después se reunió el dinero y los padres de la niña, Julia del Carmen Corzo y Rubén Torres, pudieron salir a Chiapas a dar cristiana sepultura a la menor, gracias a la colaboración y solidaridad de los poblanos.

Cabe señalar que los padres aseguraron que la niña murió a causa de la ingesta de un pollo descompuesto que compraron en una tienda departamental ubicada en San Jerónimo Caleras. No precisaron si buscarán proceder legalmente contra la tienda.