Los padres de una niña, quien murió el pasado fin de semana en San Jerónimo Caleras, acusaron que el deceso se debió al consumo de un pollo echado a perder que compraron en una tienda departamental ubicada en esa junta auxiliar de Puebla. La familia es originaria de Chiapas y son de escasos recursos, por lo que el pasado lunes sus vecinos contactaron con varios medios de comunicación para hacer público que la familia necesitaba la ayuda y que los poblanos se sumaran. En la solicitud de ayuda, se hacía mención que los padres de la niña son muy pobres y no tenían dinero para el traslado del cuerpo, ni siquiera para que ellos se trasladaran en el autobús. El cuerpo se velaba en la calle Juan C. Bonilla número 8 de San Jerónimo Caleras. En cuestión de un par de horas alguien había donado el traslado del cuerpo, otros más llevaron flores, cirios y otros objetos para velar a la pequeña. El cuerpo saldría este lunes por la tarde, sin embargo, los padres de la menor no podrían viajar con el cuerpo por lo que requerían dinero para los boletos de ida a Chiapas en donde sepultaran a la niña. Tiempo después se reunió el dinero y los padres de la niña, Julia del Carmen Corzo y Rubén Torres, pudieron salir a Chiapas a dar cristiana sepultura a la menor, gracias a la colaboración y solidaridad de los poblanos. Cabe señalar que los padres aseguraron que la niña murió a causa de la ingesta de un pollo descompuesto que compraron en una tienda departamental ubicada en San Jerónimo Caleras. No precisaron si buscarán proceder legalmente contra la tienda.
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