Viernes 07 Junio 2019

Vecinos, comerciantes y hasta doctores avalaron el anuncio que hizo la Delegación del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Puebla de demoler para posteriormente construir el hospital de San Alejandro, toda vez que regresaría la seguridad, actividad comercial, empleos y se mejorarían las condiciones para atender a los derechohabientes del nosocomio, quienes fueron canalizados al hospital de La Margarita.

El Popular, diario imparcial de Puebla realizó un recorrido en la zona donde se pudo constatar calles desoladas, comercios cerrados, casas puestas en venta y a la vista la estructura abandonada de lo que fue el hospital regional más importante de Latinoamérica.

A casi dos años, los vecinos han tenido que sortear los daños colaterales que dejó el sismo del 19 de septiembre. Muchos de ellos abandonaron sus hogares y tuvieron que ponerlos en venta, argumentando el incremento de delitos en la zona, el escaso tránsito y el ambiente desolado.

 "Ya no hay nada de gente, la inseguridad se disparó en la zona. Asaltos a transeúntes, robo de autopartes (…) Ya se ocasionó incluso que algunos de los vecinos vendieran sus casas."

Desplome comercial

Los comerciantes de la zona de San Alejandro tuvieron que despedir a la mayoría de su personal, soportar pérdidas de hasta 80 por ciento en ventas y modificar sus horarios de trabajo.

Incluso el 70 por ciento de locales de los alrededores cerraron: tiendas de productos médicos, restaurantes, cocinas económicas, fotocopiadoras, entre otros, pese a que permanece activo el hospital Unidad Médica Ambulatoria (UMA).

El cierre de San Alejandro provocó además conflictos de movilidad, pues de al menos diez rutas que circulaban por el lugar ahora lo hacen solo tres: 68, 12 A y RS 19.

Método de demolición

El director de la Unidad Operativa de Protección Civil Municipal, Gustavo Ariza Salvatori, destacó que una vez que se lleve a cabo la solicitud del aval de demolición y posterior construcción del nuevo nosocomio, se realizarán las recomendaciones correspondientes para llevar a cabo los trabajos.

Detalló que la empresa encargada tendrá que solicitar el permiso; deberá detallar la delimitación de zona de riesgos, entregar los permisos de la obra y garantizar las medidas de seguridad de los trabajadores. También deberán contar –dijo– con estudio de mecánica de suelo y el proyecto integral.

El tipo de demoliciones que se podrían autorizar, por las condiciones de la zona que se conforma por inmuebles antiguos de carácter histórico, es manual y con maquinaria ligera, por lo que se descarta el uso de explosivos.