Viernes 14 Junio 2019

Eran las 15:42 de la tarde del 15 de junio de 1999, cuando un sismo con magnitud 7.1 grados, con epicentro en el municipio de Tehuacán, sacudió al menos a tres estados, dejando en la entidad poblana 20 muertos y miles de edificios afectados. Uno de los más dañados fue el Palacio Municipal.

Hace 20 años, Salvador Chantré trabajaba como cualquier día en el área de Comunicación Social, en el primer piso del Palacio Municipal. Las actividades en el inmueble eran normales.

"De pronto sentimos un fuerte jalón. Cómo tronaban las paredes, los techos. Y de pronto, todo comenzó a caer. El piso, los muebles, los candelabros del techo. Y de pronto una nube de polvo invadió todo a nuestro alrededor," relató Salvador Chantré.

Entrevistado a 20 años de distancia por El Popular, diario imparcial de Puebla, recuerda aún con miedo y nostalgia lo ocurrido.

Eran poco después de las 15:30 de la tarde cuando todo se comenzó a cimbrar, luego de un fuerte jalón. Quienes se encontraban en esa área escucharon un sonoro estruendo y todo comenzó a moverse.

Recordó que los trabajadores que se encontraban en el lugar comenzaron a gritar y otros corrieron para escapar. Pero sólo unos minutos después, las escaleras y el piso se derrumbaron, dejándolos atrapados en una pequeña sección.

"Es la experiencia más aterradora que he vivido. No sabíamos lo que pasaba. Todo fue inmediato y pensamos que moriríamos, porque el piso y las escaleras comenzaron a derrumbarse. Y sólo quedamos en un pequeño espacio, atrapados."

Un instante después trataron de salir del lugar a ciegas, porque todo estaba en penumbras, pues una nube de polvo invadió todo el lugar. Y así, a ciegas, lograron salir del lugar para llegar al tercer piso del Palacio Municipal, hasta esperar la respuesta de los cuerpos de emergencia para rescatarlos.

Permanecieron incomunicados, sin ningún tipo de contacto; incluso las líneas telefónicas estaban saturadas, por lo que no pudieron hacerles saber a sus familiares que ellos estaban bien.

"Estábamos en el techo, podíamos ver la calle. Había desolación. Personas tiradas en los pasajes que rodean al Zócalo. Grandes pedazos de edificios habían caído sobre vehículos; la iglesia de La Compañía estaba prácticamente en ruinas. No podíamos dimensionar lo ocurrido."

Salvador Chantré explicó que pasaron al menos 40 minutos para ser rescatados. Estaban desesperados, cansados y con incertidumbre por saber cómo se encontraban sus familias. Por fin se comunicó con su esposa y la tranquilizó, pues en las noticias locales habían reportado que había fallecidos y atrapados en las instalaciones del Palacio Municipal.

Luego del trago amargo, ver la desolación en las calles, como una escena de guerra, logró reencontrarse con su familia, sano y salvo.

Cada 5 años se debe actualizar norma de diseño

El sismo de 1999 dejó graves daños a miles de inmuebles y pérdidas por alrededor de 200 millones de pesos.

Este movimiento telúrico evidenció la mala calidad en la construcción de viviendas y edificios.

Es por ello que Pedro Díaz Bermúdez, director de la Facultad de Ingeniería Civil de la UPAEP, reconoció que hace 20 años se contaba con poca actualización en la reglamentación e instrumentación para las construcciones.

A esos años de distancia, admitió que todavía hay muchas construcciones sin ser evaluadas en sus capacidades técnicas, por lo que es necesario que al menos cada 5 años se actualicen los diseños sísmicos de las construcciones.

"A simple vista hay construcciones que se ven resistentes en sus estructuras, pero no tuvieron una supervisión adecuada en cimentación; lo que al conjugarse desata eventos desastrosos. Por tal razón es necesario normar que por lo menos en cada determinado tiempo se actualice la norma."

Y afirmó que no se ha dado la debida importancia a los protocolos de seguridad en ingeniería civil en las construcciones de la entidad.

Así relata Salvador Chantré como hace 20 años se derrumbaba el palacio municipal de #Puebla durante el sismo de 1999. Epicentro en Tehuacán, 7.1 grados Richter con saldo de 20 muertos en el estado. @diarioelpopular #Puebla pic.twitter.com/tibpbj9zJc

- Alejandro Camacho (@alecafierro) 14 de junio de 2019

Poblanos están mejor prevenidos

Tras 20 años, 7 de cada 10 habitantes de la capital saben qué hacer en caso de registrarse un sismo, gracias a la implementación de cursos y constantes simulacros.

Cada año participan 25 mil personas en diferentes simulacros y talleres de prevención en materia de sismicidad, que incluyen escuelas, comercios, industrias, hospitales y oficinas públicas.

De acuerdo con el director de la Unidad Operativa de Protección Civil, Gustavo Ariza, al menos se programan nueve simulacros al año, con lo que se ha avanzado en materia de prevención y respuesta.

Sin embargo, señaló que se requiere reforzar esquemas de operación de los puestos de mando, mejor comunicación y el arribo de personal en auxilio de lesionados, para mejorar los protocolos en la capital.