En Puebla el comercio informal se convirtió en un negocio redondo para líderes de las diferentes organziaciones y clientela política para los partidos, sin importar sus siglas ni ideología. Al investigar a las agrupaciones de ambulantes, El Popular, diario imparcial de Puebla, detectó que Fuerza 2000, 8 de Marzo y Antorcha Comercial, son quienes poseen mayor control de la actividad en el Centro Histórico de la ciudad. Uno de los primeros modus operandi para obtener ingresos, y que constituyó un pilar del negocio redondo, consistió en que a través de esas agrupaciones extorsionaron a comerciantes establecidos. Los líderes exigieron a empresarios con establecimientos formales pagos por derecho de piso; a cambio, los informales garantizaban que no colocarían mercancía afuera de los comercios que contribuyeron. Las cuotas llegan hasta los 300 pesos por día.
Lee: TEPJF determina que Gerardo Islas coaccionó el votoCésar "N", agremiado de una de estas agrupaciones, explicó que la forma de operar radica en el envío de grupos de choque a los comercios establecidos para amenazar a sus propietarios. "Quienes son contratados para ejecutar la acción acuden a los establecimientos a exigir un pago por derecho de piso, de lo contrario, amenazan con instalar puestos ambulantes a las afueras de los negocios", relató. Los empresarios que se niegan al pago prefieren sacar sus productos en mamparas para impedir la instalación de mercancía ajena a su negocio. Caso concreto se aprecia en el corredor que comprende el ex Mercado de La Merced, en donde la mayoría de los establecimientos optaron por sacar su artículos de venta afuera de sus propios negocios, con el riesgo de ser sancionados.
Diversifican negocioEl comercio informal se pasó de ser la prioridad para los líderes del ambulantaje, a un vehículo para obtener más ingresos. Diferentes representantes de las agrupaciones de ambulantes ampliaron sus "negocios" a rubros como el agiotismo, pero también a distribuidores de productos ilegales. René "N", comerciante informal, contó que se trata de una expansión impensable, que permitió a los grandes controladores de la informalidad diversificar métodos de ingresos y en consecuencia de ganancias. Señaló que algunos líderes, como "El Jorobado", tenía al interior de la Secretaría de Gobernación Municipal a un primo. Desde el interior de la dependencia se dio cuenta que el negocio no era solo cobrarle cuota a los informales, sino convertirse en agiotista. La forma de operación es simple. Decomisaban la mercancía a los ambulantes y mientras estaba en consignación, familiares de "El Jorobado" obligaban a los dueños a pagar los productos hasta entregarlos. Pero del agiotismo, pasaron a convertirse en los distribuidores oficiales de los productos e insumos que ocupan sus propios agremiados. "Para entregarnos la mercancía teníamos que pagar la totalidad de la misma, sacaban un cálculo del valor total y hasta no cubrirlo, no nos regresaban la mercancía", dijo.
Otros representantes de ambulantes descubrieron que era redituable y obligaron a los informales a adquirir sus productos e insumos, en negocios de familiares, amigos o de los propios líderes. Por ejemplo, un comerciante que vende tacos en la vía pública, es obligado a adquirir el producto con familiares de los líderes. Estos compran hasta 500 kilos de carne para posteriormente comercializarla a los ambulantes, poseedores de puestos en vía pública. El negocio una vez más es redondo para los líderes porque además de este tipo de prácticas, piden a los miembros de la organización que paguen puntualmente sus cuotas. Lo mismo ocurre con los informales cuya venta consiste en productos perecederos como frutas, pero igualmente de accesorios como lentes, relojes, y mercancía de dudosa procedencia como clones, tenis, entre otros más. Las actividades de los ambulantes, según arrojó la investigación, también involucra operaciones con mercancía ilegal que encuentra su mejor ejemplo en la denominada "Maldita Vecindad". Este sitio se localiza en la Calle 3 Norte, entre las Avenidas 8 y 10 Poniente. El lugar es ocupado para almacenar grandes cantidades de cigarros presuntamente de origen chinos, de importación ilegal, comercializados y distribuidos en cajuelas de vehículos en diferentes puntos del Centro Histórico. En caso de un operativo, bajan la puerta del vehículo y ocultan el producto. Este inmueble, en temporada de fiestas patrias y Navidad, se convierte en el principal almacen para la posterior distribución de pirotecnia que se comercializa no solo en las calles del Centro Histórico sino en mercados municipales.
Clientela partidistaCarlos quien perteneció a la organización de Neveros "Hutzil". Trabajaba en la zona del Carolino y la Avenida 5 de Mayo, expresó que los ambulantes se convirtieron en activos políticos, clientela partidista, para lograr acuerdos. Él, junto con otros integrantes de la agrupación, en su momento fue incorporado a las filas de Nueva Alianza y eran obligados a participar en eventos proselitistas de las diferentes campañas locales. "Nos afiliaron y nos obligaron a ir actos de campaña, servíamos de acarreados pero también nosotros llevábamos a compañeros de otras organizaciones de ambulantes, nos vestían con camisas del partido para aforar eventos en la Plaza de la Victoria", relató. A cambio, afirmó, obtuvieron espacios libres en vía pública. Tras finalizar una campaña, los agremiados de Fuerza 2000 y Nieves Hutzil recibieron, sin restricciones, los espacios que actualmente ocupan en la calle. Otras organizaciones dijo, realizan la misma táctica y operan a favor del PAN y del PRI, con los que participaron en mítines en apoyo a sus candidatos.
Para identificarse y quedar libres de operativos de desalojo durante ventas de temporadas como Buen Fin, inicio de clases, fin de año, Día de la Madre, 14 de febrero, entre otros, llevaban puestas las playeras de los partidos políticos y candidatos que habían apoyado. El caso más reciente ocurrió en torno a Gonzalo Juárez, actual líder sindical y en su momento candidato a la alcaldía de Puebla por el partido Compromiso Por Puebla, en la contienda frente a Claudia Rivera Vivanco, de Morena; y Eduardo Rivera Pérez, del PAN. Un grupo de ambulantes recibió la instrucción de asistir a los actos proselitistas del abanderado. Sin embargo en el mandato de Luis Banck, funcionarios de esa administración llegarona acuerdos con agrupaciones y vendedores lo que disparó el número de ambulantes en Centro Histórico y perdieron el control. Esto provocó una invasión masiva del comercio informal en la mayor parte de las calles del perímetro. |
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