Jueves 25 Julio 2019

No transcurrió ni un día para que vecinos y comerciantes del barrio de San Antonio, El Refugio y Santa Anita, en el Centro Histórico, se pronunciaran en contra del proyecto de reubicación del transporte público en la 20 y 22 Oriente-Poniente.

Estos tradicionales barrios hoy tienen diversos problemas. Casonas en mal estado, vialidades con hundimientos, baches e inseguridad.

En un recorrido hecho por El Popular, diario imparcial de Puebla se constató que ambas vialidades no se encuentran en las mejores condiciones.

Fueron los propios habitantes de la zona los que dieron cuenta de la situación que padecen y que la reubicación de más rutas del transporte agravarían su situación.

Marco Antonio Pérez tiene más de 20 años con su tienda. Para él, trasladar más unidades del transporte a estas calles vendría a agravar los daños que hay en los pavimentos de la zona.

En entrevista dijo que a raíz del sismo del 19 de septiembre de hace 2 años y luego de la restricción del paso de unidades en el bulevar 5 de Mayo por la línea de la RUTA 3, ambas avenidas comenzaron a presentar daños considerables.

Tras este cambio se comenzó a hundir el pavimento, se comenzaron a levantar adoquines y apareció una gran cantidad de baches que los propios vecinos han tenido que atender.

"Así fue. Desde que trasladaron algunas rutas a esta zona, las vialidades se comenzaron a dañar severamente. Vea usted, ese gran bache aparece cada determinado tiempo, a pesar de que hay un vecino que lo tapa con chapopote o cemento; pero por el peso de los camiones, éstos vuelven a aparecer."

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El comerciante consideró que permitir el paso de más rutas soluciona el problema a medias.

Martha Flores lleva toda su vida habitando la 20 Poniente, y también rechazó esta propuesta del gobierno municipal y estatal. Para ella, el problema de inseguridad, asaltos al transporte y a peatones se trasladaría a esta área del primer cuadro de la ciudad.

Aseguró que en lugar de mejorar la tranquilidad, se estaría generando más violencia, pues es sabido que en esta zona del centro hay bandas delictivas que crecieron cuando reubicaron rutas tras el sismo.

La vecina aseguró que es sabido por los habitantes de esta zona del Centro Histórico, de todos los casos que se viven en la 10, 12 y 14 Poniente con el problema de los delincuentes que operan en estas avenidas. 

Hay habitantes con mayores preocupaciones, pues desde hace 2 años se comenzaron a percibir daños en sus viviendas por las vibraciones que generan los camiones cuando pasan.

Un caso de estos es el de Dolores Sánchez, quien tiene su negocio al interior de su vivienda. Este inmueble tiene una grieta horizontal de extremo a extremo de la estructura.

Lo anterior, afirmó la propietaria de la casa, es producto del paso de las unidades del transporte, pues antes de ser reubicadas a la 20 Poniente, la casona no tenía ningún desperfecto.

"Mire cómo está el techo de mi vivienda. Eso no estaba, pero cuando comenzaron a pasar los camiones, apareció cuando trasladaron aquí las unidades. No es otra cosa más que la vibración que generan. Si así está ahora, imagine con un número mayor."