Personas que van al día y que cuentan con mi trabajo informal para cubrir sus necesidades básicas, ya comenzaron a sentiros efectos de la contingencia por coronavirus. "O nos morimos de coronavirus o de hambre, no puedo dejar de salir a llevar el sustento a mi casa", así lo considero Ruth, quien se dedica a vender tamales desde hace 6 años y que nunca había padecido una crisis tan grave. En entrevista, la comerciante informal preciso que la contingencia está afectando más a los que menos tienen y que sobreviven de sus ganancias del día. En su caso, detalló que en la última semana se han desplomado sus ventas en 80 por ciento en comparación con un día normal. De hecho destacó que tan solo este día que traía 50 tamales para vender al medio día solo llevaba una sola pieza vendida. "Llevamos una semana vendiendo muy poco a esta hora ya había vendido la mitad de mis tamales y ahorita solo llevo uno", dijo. Ruth preciso que la situación es más grave, debido a que el precio de los insumos también aumentaron hasta 50 por ciento, pues aprovecharon la contingencia para aumentarlos. Por ejemplo, señaló, para la elaboración de sus productos requiere de hojas para tamal, tomates, jitomates, carne, entre otros, se dispararon. Ante ello si elaboraba 20 kilos de masa para un aproximado de 100 tamales, ahora solo está preparando 8 kilos pues no recupera su inversión que llega a los 2 mil 500 pues solo vende 200 pesos en total. Acepto que tendrá que seguir trabajando pese a los riesgos, pues tiene que pagar renta, luz, teléfono y otras necesidades básicas para ella y sus tres hijos. "Pues ni modo si nos morimos de coronavirus, pero no me voy a morir de hambre, vamos a aguantar lo más que se pueda”, comentó. La comerciante ambulante explico que sus ganancias solo van al día, por lo que aún cuando venda poco seguirá tratando de llevar el sustento a su hogar. También puedes leer: Aumentan a 15 los casos positivos de coronavirus en Puebla; uno de TeziutlánEn tanto, los franeleros que trabajan en el primer cuadro de la ciudad, también reportaron pérdidas en sus ganancias, pues al no haber actividades solo llegan a cuidar en promedio 5 vehículos diarios cuando un día normal llegaban a los 50 en una jornada completa. "Si nos está afectando mucho. Llegamos a cuidar un mínimo de coches ya las personas no están llegando a nuestras áreas de trabajo porque eran ciudadanos que venían al centro a hacer sus compras y también trabajadores de diversos establecimientos", dijo. Al final, ellos se mantendrán de igual forma trabajando hasta que no haya otra instrucción por la contingencia. |