| Vecinos de Santa Cruz Tehuixpango reportaron a autoridades que de un vehículo abandonado desde el miércoles emanaba un olor fétido Víctor HERNÁNDEZ Macabro hallazgo realizaron la mañana de ayer vecinos de la localidad de Santa Cruz Tehuixpango, en el municipio de Atlixco, tras reportar un vehículo sospechoso que estaba abandonado desde el miércoles en una privada de terracería ubicada a unos 200 metros de la carretera federal Puebla-Atlixco. Al abrirlo, las autoridades hallaron tres cadáveres hacinados en la cajuela. Si bien el automotor estaba abandonado desde el miércoles, no fue sino hasta ayer antes del mediodía que los vecinos reportaron al número de emergencias 066 que en la privada Camino a San Félix había un Volkswagen Bora color gris. De la unidad, que portaba placas de circulación UKR 18-34 del estado de Querétaro, emanaba un olor fétido, el cual llamó la atención de los habitantes, además de pequeñas manchas de sangre que se encontraron en la carrocería, en particular en la cajuela. Elementos de la Policía Municipal de Atlixco arribaron al lugar y confirmaron el reporte; al abrir la cajuela hallaron tres cuerpos sin vida, que correspondían a dos hombres y una mujer que más tarde fueron identificados. Las víctimas estaban semidesnudas, sólo tenían puesto el calzón o bóxer, una de ellas incluso tenía los brazos y piernas dobladas, porque debido a su altura no cabía en la cajuela pero la introdujeron a la fuerza. En cuestión de minutos la zona quedó cercada por policías de Atlixco, estatales, ministeriales y hasta del Ejército Mexicano, el acceso a la prensa se restringió lo mismo que para el tránsito local y momentos después arribó el Ministerio Público de ese distrito judicial, el de Homicidios y el director de la Policía Ministerial, Juan Luis Galán Ruiz. Agentes relacionados con el caso informaron a El Popular, diario imparcial de Puebla, que las víctimas fueron identificadas como Érick Ernesto García, de 33 años de edad, su esposa Analeysi Zepeda Camacho, de 30 años, y el amigo de ambos, Ángel Tomé Toribio, de 22. El martes, Analeysi y su esposo salieron de su casa en Puebla capital, pues irían a vender su automóvil y se presume que en el trayecto pasaron por Ángel. Esa fue la última vez que los vieron con vida y que se tuvo contacto con ellos, a través de teléfono móvil. La madre de la fémina y suegra de Érick, al no tener noticias de ambos, acudió el miércoles a la delegación Oriente del Ministerio Público para presentar la denuncia correspondiente por desaparición de persona. Hasta el cierre de esta edición no se habían dado a conocer los resultados de la necropsia de ley, sólo se confirmó por parte de las autoridades que los cuerpos estaban golpeados y que al parecer los habían asfixiado. En la averiguación previa 621/2015/Atlixco, interpuesta por homicidio doloso, quedó asentado que el robo no se considera como línea de investigación para esclarecer este triple homicidio y hasta el momento se desconoce cómo ocurrieron los hechos. |